Rafael Nadal
Rafael Nadal, en la final del Open de Australia 2019 ante Novak Djokovic. EFE

Rafael Nadal jugó este domingo la peor final de Grand Slam de su carrera. Nunca había perdido una sin anotarse al menos un set, cosa que no logró este domingo ante Novak Djokovic, que le barrió en la final del Open de Australia. Apenas dos horas y dos minutos de sufrimiento para el tenista español, muy lejos de la gran versión que había mostrado en las dos semanas de torneo.

"No ha sido mi mejor día, por supuesto", admitió el número 2 del mundo en la ceremonia de entrega de trofeos. "Hoy no ha sido mi mejor día pero han sido dos semanas muy buenas. El año pasado pasé por un tiempo complicado y no pude jugar ningún partido profesional desde que me lesioné en el Abierto de EE.UU hasta la primera ronda aquí. De verdad creo que esto puede ser una buena inspiración para lo que está por venir", comentó.

"Sólo puedo decir una cosa: voy a seguir trabajando duro para ser cada vez mejor jugador y poder aspirar a todo lo mejor", añadió Nadal, que admitió que el torneo ha sido "duro" para él por las lesiones y "los rivales, como se ha visto esta noche". El público rio con este comentario.

El piropo del campeón

Djokovic, que también recordó los malos momentos que ha vivido en el último año (pasó por el quirófano hace doce meses), quiso elogiar al finalista: "Eres la definición y ejemplo de lucha para los jóvenes. Estoy sin palabras".