El Focus ha sido uno de los grandes éxitos de Ford hasta el mismo momento de su sustitución. El nuevo modelo no es tan vanguardista en cuanto a diseño, pero mejora todos los aspectos en los que el anterior ya tenía el listón muy alto. La segunda generación del Focus es más larga, más ancha y más baja, pero las cotas interiores son excelentes, con uno de los habitáculos más grandes de su categoría, sobre todo en anchura.

Cuidar los detalles

El salpicadero tiene un aspecto mucho más clásico, pero los materiales y la presentación es de mejor calidad, con plásticos de tacto blando y la posibilidad de elegirlo en varias combinaciones entre la parte superior e inferior. Los asientos ofrecen una sujeción excelente y el maletero tiene una capacidad que, sin llegar a ser espectacular, resulta muy buena, con 385 litros.

El motor 1.6 turbodiésel de 110 caballos es la opción más razonable para los que buscan la mejor relación entre precio y prestaciones. Tiene una respuesta rápida, con una capacidad de aceleración y recuperación excelente incluso en marchas largas, algo que sorprende por su baja cilindrada. Los consumos reales son verdaderamente reducidos, estando alrededor de los 5,2 litros en conducción por carretera. Lástima que su insonorización no esté a tan buen nivel como toda la calidad general de este Focus, pues resulta algo ruidoso.

En cuanto a estabilidad, el anterior Focus ya marcó toda una referencia en su segmento, y el nuevo, con mayor longitud y anchura, supera a su antecesor. Con el acabado sport, la suspensión es ligeramente más dura y la carrocería queda un centímetro más baja que en otras versiones, pero en ningún momento resulta demasiado rígida. El tacto del nuevo Focus es excelente, transmite una sensación de solidez y aplomo digna de coches de un segmento superior y se mueve a la perfección en cualquier tipo de carretera.

Comodidad segura

El equipo de seguridad incluye ABS y los airbags delanteros frontales y laterales además de los de cortina para todas las plazas, pero el control de estabilidad debe pagarse aparte (650 euros).
En cuanto a los elementos de confort, lleva aire acondicionado, elevalunas, cierres y retrovisores eléctricos, equipo de sonido con mandos junto al volante, faros antiniebla y ordenador de viaje.