Huesca y Barcelona han empatado en El Alcoraz (0-0) en un encuentro para olvidar, en el que salvo en dos momentos puntuales, ninguno de los dos equipos estuvo cerca de poder perforar la portería rival.

El partido estuvo marcado por la numerosa rotación que decidió ejecutar Ernesto Valverde, con Ter Stegen y Dembélé como únicos titulares habituales. El técnico cacereño apostó por jugadores con poca continuidad como Boateng, Todibo, Murillo, Malcom, Aleñá, Vidal o Ruiqui Puig.

El hecho de que el equipo culé saltase al terreno de juego con tantos suplentes sumado a la incapacidad del cuadro local a la hora de generar buenas situaciones de gol, derivó en un encuentro plomizo y con muy poco ritmo.

La única ocasión relativamente clara del Barcelona llegó mediado el primer tiempo, cuando Riqui Puig se inventó un fantástico pase para Dembélé, pero el francés no controló bien la pelota y Santamaría consiguió anticiparse bien y evitar el gol.

En la segunda mitad no humo muchas más ocasiones. Enric Gallego tuvo una buena oportunidad pero Ter Stegen consiguió salvarla, y el Barcelona pudo responder con un disparo de Malcom que se marchó al palo. Fue lo más cerca que el Barça estuvo de ganar el encuentro, en un partido soporífero.