Un Real Madrid ramplón, en la línea de lo visto esta temporada, solo sacó un empate en su visita a un Getafe que, con el empate, logra mantener su cuarta plaza en la Liga.

Zidane continuó con sus pruebas, y esta vez apostó por Reguilón, Fede Valverde y Brahim como grandes novedades, siendo el jugador que vino del City la gran sensación del partido. Demostró que tiene clase y atrevimiento y un futuro más que interesante.

El Madrid no pudo empezar más fuerte, y en el primer minuto un gran pase de Isco, dejó solo a Benzema, que cruzó demasiado el balón. El espectacular arranque no fue más que un espejismo, pues pese a que los blancos dominaron el choque, lo hicieron con un ritmo lento ante el que el Getafe no sufrió. Apenas un remate de Casemiro y otro de Benzema, que casi marca tras centro de Bale, inquietaron a David Soria en la primera parte.

Tras el paso por vestuarios, un par de disparos de Casemiro y Carvajal inquietaron la meta getafense, pero a los del sur de Madrid se les vio cada vez más cómodos según avanzaban los minutos. Eso sí, una gran acción de Carvajal por la derecha le dejó el balón a Isco, pero el malagueño, con todo a favor, no estuvo rápido y la zaga sacó su disparo.

La gran ocasión de los de Bordalás llegó en una gran jugada de Cabrera por la derecha, cuyo centro remató Molina y obligó a Keylor a hacer una gran parada. En el rechace, Mata chutó y de nuevo lo paró el costarricense.

Poco antes, habían entrado Lucas y Asensio y después lo hizo Kroos, pero el panorama cambió poco par los blancos. El Getafe, cada vez más ofensivo, consciente de que quería necesitaba un gol, apretó al final y los minutos finales fueron un ida y vuelta, pero el marcador no se movió.