Polémico final en Ipurua en el encuentro que enfrentaba al Eibar con el Real Valladolid (1-2). Con ventaja desde el minuto 54 por un gol de Orellana, a los de Mendilibar les pitaron un penalti en el 85 que señaló el VAR.

El colegiado, que acudió a ver la pantalla, percibió que hubo contacto entre el portero local, Dmitrovic, y Plano y señaló la pena máxima a favor de los de Sergio que ponía el empate a uno en el marcador en los últimos compases del partido. Una polémica decisión.

Pocos minutos después un error de la defensa del Eibar magistralmente aprovechado por Guardiola que se marchó veloz y con gran control del balón hacia la meta local para llevarse los tres puntos para Valladolid, que respira un poco en su lucha por alejarse del descenso.