Sergio Rodríguez
Sergio Rodríguez entra a canasta en el partido entre Sixers y Grizzlies. GTRES ONLINE

Diez españoles compiten esta temporada en la NBA, algo histórico para nuestro baloncesto. Las circunstancias de cada uno son, obviamente, distintas. Unos quieren un nuevo anillo, otros completar un buen año después de una lesión, muchos llegan a un equipo nuevo y varios debutan en la mejor liga del mundo.

La temporada comienza en la madrugada de este martes al miércoles con el partido entre Cavaliers y Knicks, mientras que el primer español en liza será el más veterano, Pau Gasol, que afronta su nueva aventura en los Spurs comenzando con un partidazo ante los Warriors (4.30 horas en España).

Diez españoles, y diez roles distintos para cada uno de ellos:

Pau Gasol: a por el anillo. A pesar de sus 36 años, sigue siendo uno de los mejores pívots del mundo. Compensa sus carencias físicas con una inteligencia sobre la pista solo al alcance de los elegidos. Ha fichado por los Spurs por un único motivo: quiere lograr su tercer anillo de campeón de la NBA.

José Calderón: en la cuesta abajo. Él es consciente de que a sus 35 años no tiene físico ya para muchos minutos en una competición tan exigente como la NBA. En esta nueva aventura en los Lakers, luchará por el puesto de segundo base ante Marcelinho y aportará su experiencia a un grupo muy joven.

Marc Gasol: volver a dominar. Apenas hace dos temporadas que el mediano de los Gasol estaba considerado el mejor pívot de la NBA. Una inoportuna lesión en el pie le ha tenido muchos meses apartado de las pistas, por lo que su objetivo debe ser volver a su nivel anterior y tratar de llevar a los Grizzlies nuevamente a los playoffs.

Ricky Rubio: futuro incierto. En verano, fueron muchos los rumores que situaban al de El Masnou fuera de Minnesota. Los Wolves escogieron a un prometedor base como Kris Dunn en el draft, y las dudas sobre su juego, especialmente con su tiro, harán que si no lo soluciona, los rumores sobre un cambio de aires para Ricky sean constantes este año.

Serge Ibaka: cambio de aires. La presencia de Westbrok y Durant le encasilló demasiado en su juego en su última temporada, y el traspaso a Orlando puede ser beneficioso para él. En los Magic será más importante y debe dar el paso adelante que de él se espera en el aspecto ofensivo.

Niko Mirotic: el tirador. Muchos cambios en los Bulls esta temporada con la marcha de Rose y Gasol y la llegada de Rondo y Wade. El hispano-montenegrino es de los pocos especialistas en el lanzamiento de tres de su equipo, por lo que sobre él recaerá la responsabilidad ofensiva en ese aspecto y su rol en el equipo debería crecer.

Sergio Rodríguez: la revancha. Se fue de la NBA con la sensación de que podía haber hecho más y, seis años después, tiene su oportunidad. Llega a un equipo jovencísimo y con mucho talento pero demasiado acostumbrado a perder en el que él asumirá la dirección del equipo y aportará su experiencia y talento ofensivo.

Willy Hernangómez: a crecer. Su rendimiento ha sorprendido en la pretemporada, en la que se ha mostrado un jugador sólido en defensa y solvente en ataque en los minutos que ha dispuesto. Será, en teoría, el pívot suplente de Joakim Noah, aunque los numerosos problemas del galo con las lesiones pueden hacer que su rol crezca antes de lo esperado.

Juancho Hernangómez: una incógnita. El excolegial tiene, posiblemente, el rol más imprevisible. Llega a un equipo, Denver Nuggets, que no parece tener escasas aspiraciones de playoffs en el que las probaturas pueden ser una constante, y en la pretemporada ya ha demostrado que es un jugador que puede aportar muchas cosas.

Alex Abrines: toca explotar. Lleva años siendo una de las grandes promesas del basket español y, aun habiendo llegado a la NBA, la sensación es que no ha explotado ni de lejos todo su potencial. Llega a unos Thunder que se han quedado sin Kevin Durant y su gran tiro exterior debe darle minutos y responsabilidad ofensiva.