Diego Costa
Stefan Ristovski, del Sporting, disputa un balón con Godín, del Atlético Madrid, durante el partido de los cuartos de final de la Liga Europa. JOSE SENA GOULAO / EFE

Diego Costa no acabó en el campo el partido entre Atlético de Madrid y Sporting de Portugal. El delantero centro del conjunto rojiblanco se echó la mano al muslo nada más comenzar la segunda parte del encuentro, por un problema muscular que le hará ser baja, como poco, en la próxima jornada liguera contra el Levante.

En su lugar salió Fernando Torres, en un momento crítico del partido en el que los rojiblancos perdían 1-0 (1-2 en el global) veían pasear el fantasma de una remontada portuguesa como la que sufrieron Barcelona y Real Madrid en la Champions, aunque este último sí pasó la eliminatoria.

La vuelta del Atlético a Lisboa trajo recuerdos a todos, aficionados y jugadores. La vuelta a la capital portuguesa a una ciudad donde, en 2014, sufrieron una de las derrotas más dolorosas de su historia, contra el eterno rival y en la final de la Champions en el último instante, puso a la localidad lisboeta en un lugar negro para la afición.

En el caso de Diego Costa fue mayor el dolor al recordar aquel día, ya que forzó su aparición en el partido para, después, irse a los 8 minutos de encuentro y dejar a Simeone con la papeleta de no tener un cambio para un encuentro así.

Los problemas físicos de Costa llegan en un momento crítico de la temporada. No sólo el Atlético se juega mucho a final de campaña, sino que además esta lesión puede afectar a su presencia en la lista de 23 jugadores que Julen Lopetegui tiene que dar a mediados de mayo. A falta de poco más de 60 días, ver a Diego Costa irse lesionado seguro que ha hecho pegar un brinco en su asiento al seleccionador, pensando en la cita de Rusia de este verano.