Dirk Nowitzki.
Dirk Nowitzki. EFE

Dallas Mavericks jugó su último partido de la temporada en el Staples Center, en partido que el equipo texano perdió frente a Los Angeles Clippers por 121 – 112. La que con casi toda probabilidad era la última visita de Dirk Nowitzki al mítico pabellón.

Doc Rivers, técnico del equipo californiano, quiso tener un detalle con el legendario baloncestista alemán que ha acabado haciéndose viral, cuando a falta de nueve segundos para el final pidió un tiempo muerto, cogió el micrófono, y le pidió a la grada una ovación para el jugador rival.

Llamó la atención porque sólo Rivers sabía lo que iba a hacer; los jugadores de ambos equipos quedaron extrañados porque no tenía sentido detener el reloj en busca de alguna maniobra táctica.


Sin embargo, tras su discurso, todo el mundo tuvo claro lo que tenía que hacer. El público se puso en pie, y la tremenda ovación emocionó a Nowitzki, que hizo un gesto de agradecimiento hacia el banquillo rival y después hacia el público.