Al menos 659 hinchas fueron detenidos por la policía de la capital rusa por protagonizar desórdenes y peleas durante y después del partido entre el Spartak Moscú y Zenit San Petersburgo (1-1).

La mayoría de los detenidos, 513 en total, son fanáticos del Zenit, que fueron más agresivos y durante el partido intentaron varias veces provocar choques arrojando sillas al sector del Spartak, dijo un portavoz de la policía a la agencia Interfax.

Al partido de la Liga rusa, que se disputó en el estadio Luzhniki de Moscú, asistieron en total 52.000 espectadores, entre ellos 8.000 partidarios del equipo de la antigua capital de los zares.

La protección del orden público estuvo a cargo de 3.000 agentes, que frustraron todos los incidentes y grabaron en vídeo la conducta de los hinchas, para que estas grabaciones sirvan de testimonio durante el juicio a los detenidos, subrayó la fuente.