El Comité Olímpico Internacional (COI) ha desposeído del oro logrado en Sidney 2000 al equipo estadounidense de relevos 4x400, después de que uno de los integrantes del mismo, Antonio Pettigrew, haya reconocido que se había dopado entre 1997 y 2003.

Supone la sexta medalla (la cuarta de oro) que el COI retira en los últimos ocho meses al equipo de atletismo estadounidense que participó en los Juegos celebrados en Australia, después de que la velocista Marion Jones fuera desposeída de los cinco metales que logró en esa cita tras confesar que se dopaba.

El COI ha decidido desposeer del metal también al resto del equipo
Pettigrew ya devolvió su oro del relevo 4x400 en junio pasado, después de reconocer en mayo, durante el juicio contra el ex entrenador Trevor Graham, que había utilizado la hormona EPO y la hormona del crecimiento humano de 1997 a 2003, pero el COI ha decidido desposeer del metal también al resto del equipo.

La confesión de Pettigrew demostró que todos los integrantes del relevo de Sydney estaban dopados a excepción del plusmarquista de la distancia Michael Johnson y después de que los mellizos Calvin y Alvin Harrison fueran suspendidos, en 2003 y 2004, respectivamente, por consumo de sustancias indebidas.

La redistribución de las medallas se decidirá una vez que se complete la investigación que se está efectuando en el laboratorio Balco de San Francisco.