Gerard Piqué
Gerard Piqué, en rueda de prensa con la selección española. EFE

Las declaraciones de Rafa Nadal a colación del cambio político en España tras la moción de censura al PP y la entrada del PSOE en el Gobierno, han sorprendido a propios y extraños por poco habitual. No suele ocurrir que un deportista se 'meta en charcos' políticos y suelen optar por no mojarse para evitarse problemas.

Sin embargo, Nadal se atrevió a dar su opinión sobre el panórama político, y reveló que a él le parece que hay que convocar elecciones pronto para volver a votar.

Se une así el tenista a una lista de deportistas a los que no les importa hablar abiertamente de temas que suelen ser de extrema sensibilidad.

Cataluña, trending topic

Es el caso de Gerard Piqué. Pese a que el jugador del Barça nunca se ha pronunciado sobre si es partidario de la independencia de Cataluña o no, sí que ha defendido el derecho de los catalanes a decidir.

Es tan firme su posición y ha sido tan insistente con el asunto que se ha ganado muchos detractores por considerarle independentista y se le ha recriminado que juegue con España, aunque él siempre ha defendido la camiseta de la Selección con toda la profesionalidad e ilusión.

El problema de Cataluña también llegó al mundo de las motos. Aleix Espargaró dijo el pasado verano, cuando se acercaba la fecha del 1 de octubre, día en el que se celebró el referendum ilegal por la independencia de Cataluña, que el Gobierno de España "se pasaba por el forro la democracia" y que el país se acercaba a una guerra civil.

Mireia Belmonte aseguró que no quería mojarse, pero que siempre ha pensado que "Cataluña es España".

En Estados Unidos, más habitual

Fuera de nuestras fronteras, es habitual que los deportistas se mojen en temas sociales y políticos. En Estados Unidos, la brutalidad policial con las personas de raza negra provocó todo un movimiento en el deporte del país norteamericano.

Empezó con Colin Kaepernick, jugador de la NFL, hincando la rodilla en el suelo durante el himno nacional y se convirtió en un movimiento que muchos apoyaron.

La llegada de Trump a la presidencia provocó que los Golden State Warriors rechazaran acudir a la Casa Blanca a celebrar el título de campeones de la NBA.

El polémico presidente de Estados Unidos fue duramente criticado por LeBron James, otra de las superestrellas que siempre se moja: "Le importa una mierda la gente", dijo.