Begoña
Begoña, junto a su marido y su hijo. (Jorge París)

Es fuerte, aunque reconoce que tiene miedo. Un cáncer de mama detectado hace un año le cambió la vida.

Pero Begoña Mallavibarrena, una administrativa de 35 años que disfrutaba con el alpinismo y la escalada no estaba dispuesta a vivir en una angustia constante y optó por disfrutar de la vida.

Por eso no desaprovechó el consejo de su marido - que corre desde hace años en diversas pruebas- de que se preparara para la Carrera de la Mujer, que se celebrará este domingo en Madrid.

Hace cuatro semanas, cuando los médicos le dejaron, se calzó las zapatillas y empezó a correr."Sólo aguanto 35 minutos, y corro muy despacio", asegura, aunque el simple hecho de intentarlo ya es una victoria.

Busco deportes que puedo hacer, como correr, andar por el campo, nada... Pero sigo con las defensas bajas

"Voy a acabar la carrera aunque sea andando", afirma con ilusión, "porque en la vida hay que marcarse metas".

En el camino le animarán su marido y su hijo, y correrán con ella su hermana, su cuñada, su sobrina y su madre, que hace doce años superó también un cáncer.

El deporte le está ayudando mucho, por eso anima a quien esté pasando por lo que ella que "haga deporte cuando se encuentre bien, lo que puedan y al ritmo que sea, porque psicológicamente ayuda mucho".