Frente Atlético
Imagen de archivo del Frente Atlético, los hinchas radicales del Atlético de Madrid. EFE

La denuncia contra dos ultras del Frente Atlético por unas supuestas amenazas a un joven no guarda ninguna relación con la causa que investiga la muerte del seguidor del Deportivo de La Coruña Francisco Javier Romero, "Jimmy", pues ni el denunciante es testigo del caso ni forma parte del Frente.

Se trata de M.N.L, quien que hace siete años dijo haber pertenecido al Frente pero que no está involucrado en la causa que investiga el Juzgado de Instrucción 20 de Madrid, ni como imputado ni como testigo, como así ha podido saber Efe tras tener acceso al atestado y las declaraciones de los implicados en este suceso.

Diversos medios de comunicación se hicieron eco el pasado martes de la detención de dos ultras implicados en el caso Jimmy que supuestamente amenazaron de muerte a un testigo clave del caso, adelantada por ABC. En realidad, el denunciante no ha formado parte de este procedimiento ni ha participado en ninguna diligencia.

Los hechos objeto de la denuncia ocurrieron el pasado 20 de enero cuando presuntamente dos ultras del Frente Atlético, Sergio S.M.y Ramiro G.M., investigados en el caso Jimmy y que estaban de copas con varios amigos en Tres Cantos, amenazaron por teléfono al joven.

Al día siguiente, el joven presentó una denuncia en la Comandancia de la Guardia Civil de esta localidad madrileña.

En su declaración policial, a la que ha tenido acceso Efe, el denunciante explicó que a las 21.45 horas recibió una primera llamada en la que Sergio, alias 'Bufalín' se puso al teléfono si bien precisó que no se le entendía debido a su estado de embriaguez.

Posteriormente, se puso otra persona, que el denunciante desconoce quién es, y le dijo "cuál es tu localización, tenemos asuntos que tratar, dime dónde estás que voy y te rajo las tripas".

A partir de este momento, y durante una hora, se sucedieron varias llamadas, algunas desde móviles desconocidos para el denunciante y otras desde el teléfono de Sergio, en un tono similar a la primera.

Preguntado sobre si este último le amenazó de muerte en alguna de esas conversaciones, el denunciante manifestó que "no con palabras concretas, pero que su tono era amenazante".

Ese mismo día 25 en que se produjo la declaración del denunciante, la Guardia Civil detuvo a los dos ultras y les tomó declaración antes de pasarlos a disposición judicial al día siguiente.

Vigilancia en el entorno del joven

Desde que interpuso la denuncia hasta el arresto de estas dos personas, la Guardia Civil desplegó "una vigilancia esporádica" en torno al joven "no observando ninguno de los días a ninguno de los implicados en las presuntas diligencias", como así consta en una diligencia policial, a la que ha tenido acceso Efe.

Ya en el juzgado, Sergio explicó que aquella noche llamó a Miguel hasta cuatro veces pero que solo contactó una vez y hablaron unos cinco minutos "de cosas normales" y le preguntó "si estaba por la zona porque hacía más de año y medio que no se veían" con la intención de acercar posturas tras unas rencillas que se habían producido últimamente entre amigos del grupo.

Según su acta de declaración, "en ningún momento le amenazó durante la llamada ni de ir a buscarle o rajarle las tripas" y añadió que "nunca ha tenido un problema con Miguel" y que "no dijo nada para que se sintiera amenazado, ni siquiera levantó la voz e incluso en muchas ocasiones le dio la razón a Miguel".

El otro detenido, Ramiro, manifestó que no conocía a Miguel y que nunca le había visto, pero que le llamó porque estaba muy ebrio aunque él no marcó el número en su teléfono, sino que fue otra persona que no recuerda.

Relató que discutió con el denunciante a pesar de no conocerlo de nada pero que no recordaba el motivo. Sí recordó haber dicho algo que "le iba a rajar" pero que fue todo de palabra porque no le conoce "fruto del calentón de las copas que tomó".

Tras tomarles declaración, la magistrada del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Colmenar Viejo dictó un auto en el que se inhibe en los juzgados de Plaza de Castilla de Madrid al explicar que el presunto amenazado estaba en Madrid y no en Tres Cantos, donde estaban los detenidos, cuando sucedieron los hechos.

Mientras tanto, la causa que investiga la muerte de Jimmy continúa en fase de instrucción tras ser reabierta el pasado año por orden de la Audiencia Provincial de Madrid y de hecho la semana que viene han sido citados varios policías.