España - Marruecos
De Gea ante el delantero marroquí Khalid Boutaïb, durante el España-Marruecos. EFE

David de Gea era el único portero del Mundial 2018, de los 34 que han defendido en tres jornadas la portería de sus selecciones, que no había realizado ninguna intervención, por lo que no aparecía en la clasificación FIFA que lidera el mexicano Guillermo Ochoa con catorce paradas.

El mal sabor de boca que le dejó a De Gea el estreno en el Mundial de Rusia, encajando tres goles en tres disparos a puerta de Portugal y errando en el segundo a disparo lejano de Cristiano Ronaldo, lo corrigió en el segundo encuentro ante Irán dejando su portería a cero aunque su rival no disparó entre los tres palos.

Sin embargo, ante Marruecos le llegó su oportunidad. En el último partido de España en el Grupo B, después de recibir un gol de Boutaib con el que se adelantaron los afrinacos, recuperó su confianza con una intervención clave con la que evitó el que habría sido el 0-2 en el marcador.

La celebración con sus compañeros, que le felicitaron, dejó claro que está pasando un momento duro y que necesitaba una aparición así para ser el cancerbero que tantos elogios se había ganado. Después, un disparo alto también crítico la mandó alto, a punto de llegar al descanso. De Gea había recuperado la sonrisa.

El mexicano Ochoa ha sido el portero más exigido del torneo, con catorce paradas en sus dos partidos disputados, seguido del danés Kasper Schmeichel con diez y el costarricense Keylor Navas con ocho. El cien por cien de efectividad en sus partidos lo ha logrado el uruguayo Fernando Muslera sin encajar tantos, con seis paradas en 180 minutos, así como el croata Danijel Subasic, que no encajó en sus dos encuentros y salvó cinco disparos a puerta.