El domingo, este barcelonés paró el crono en 45.93 en los Campeonatos de España indoor, en el nuevo Palacio de los Deportes de Madrid, donde se celebrarán los europeos del 4 al 6 de marzo.

¿Le ha felicitado Cornet?

Le conozco, hemos sido presentados, pero no he recibido ninguna llamada suya.

¿Pensaba hacer el récord?

Fui a los Campeonatos de España con cierto recelo, porque era la primera vez que corría en el nuevo Palacio de los Deportes de Madrid. No conocía la pista, pero tras el calentamiento mis sensaciones fueron magníficas y después competí con mucha soltura.

¿Cuándo vio que ganaba?

Salí en la calle seis, sin referencias, pasé muy bien los 200 m y vi que iba como la seda. Sabía que llegaba el primero, pero la verdad es que no creí que fuera tan rápido.

¿Quince no son demasiados años para un récord?

Los 400 m son duros, requieren velocidad, fuerza y concentración, y no siempre puedes reunirlo todo. Pese a ello, el año pasado podía haber bajado de 46 segundos si me hubiesen respetado las lesiones.

¿Habla del fiasco en Atenas?

Un poco sí. No estaba en plenas facultades para correr los 400 m. Me esforcé en los 200 m, pero no tenía ninguna posibilidad de hacerlo bien.

¿Por qué está tan fuerte?

No queda más remedio, dentro de un par de semanas son los europeos y el trabajo de invierno ha ido orientado a ellos. No es casualidad.

¿Está para el oro?

Mi  45.93 es la mejor marca del año y, a priori, soy el atleta europeo con más posibilidades. Además, la prueba será en Madrid, ante mi público, y en una pista que ya conoceré al dedillo, porque, encima, en breve volveré allí a correr el Memorial Cagigal.

¿Cómo es la pista del nuevo Palacio de los Deportes?

La veo rápida y bastante dúctil. Me gusta, es ideal para mi manera de correr y para mi prueba, los 400 metros lisos.