El ciclista gallego Óscar Pereiro se acerca poco a poco a su objetivo: que se haga justicia y sea reconocido como ganador del Tour de Francia 2006 después de que su vencedor original, el norteamericano Floyd Landis, fuese declarado positivo por dopaje. Un tribunal de arbitraje independiente reconoció ayer a Landis culpable de haberse dopado con testosterona en la edición de 2006 del Tour y ahora sólo le queda el recurso del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) para tratar de mantenerse como ganador de dicha edición del Tour. Ayer, Pereiro se mantenía cauto: «No me creeré que he ganado el Tour hasta que no me lo comuniquen», dijo.