Beatriz Manchón, Jana Smidakova, Sonia Molanes y Teresa Portela
Beatriz Manchón, Jana Smidakova, Sonia Molanes y Teresa Portela (de izda a dcha) compiten en una prueba K-4 femenino en Pekín 2008 (EFE) EFE
España ya tiene cuatro embarcaciones en las finales de los Juegos de Pekín (a las que podría sumar mañana otras dos) tras la ilusionante regata con la que el K-4 de Beatriz Manchón, Jana Smidakova, Sonia Molanes y Teresa Portela obtuvo hoy el pase al ganar con autoridad la semifinal de 500.

Las cuatro opciones del equipo nacional en las finales que se disputarán el próximo viernes y sábado en el Parque Olímpico de Remo y Piragüismo de Shunyi están encabezadas por el campeón olímpico y mundial David Cal, que disputará las de C-1 sobre las distancias de 1.000 y 500 metros; mientras que en 500 buscarán el podio el K-2 del catalán Saúl Craviotto y el gallego Carlos Pérez Rial, y el K-4 femenino.

Las chicas, las únicas que compitieron este miércoles

La única embarcación española en el programa se competición de esta jornada, compuesta por la sevillana Beatriz Manchón, la asturiana Jana Smidakova y las gallegas Sonia Molanes y Teresa Portela ha ofrecido una imagen muy mejorada respecto a la que mostraron en su estreno en la competición hace dos días. Mostraron una autoridad ilusionante; esperanzas para creer en la que sería la primera medalla olímpica del piragüismo femenino.

Las españolas ganaron con la paradoja que les proporcionó un triunfo buscado ni siquiera a medias. Una buena salida las colocó en cabeza de una semifinal en la que sólo otras tres embarcaciones -canadienses, italianas y japonesas- les acompañaban.

Superioridad no buscada

Con una ventaja de media piragua sobre las perseguidoras, las españolas superaron la mitad de carrera, y enfilaron la meta con Manchón, la marca -primer tripulante de la embarcación- del K-4 español 'casi' intentando frenar para asegurarse remar el próximo viernes en la final la calle uno, buscando las mejores condiciones de la influencia del viento.

Tras su clasificación, las integrantes del K-4 bromearon sobre la final, en la que Polonia y Australia son los dos rivales teóricamente más fuertes para disputarse la última medalla: "Hay que salir por el oro, para perder la plata y ganar el bronce".