Valencia - Atlético
Garay y Godín disputan un balón durante el Valencia - Atlético de Madrid EFE

Empate a uno en el estreno liguero de Valencia y Atlético de Madrid en Mestalla. Dos equipos con poderío físico e ideas similares que brindaron sobre el césped una titánica lucha. Correa para los de Simeone y Rodrigo para los de Marcelino hicieron los tantos.

26 minutos transcurrían de partido cuando el Atlético, tras el asedio valencianista inicial, encontraba su oportunidad a la contra. Un magnífico pase de Griezmann en la frontal habilitaba a Correa, de espaldas, que la colocaba en las redes para hacer el uno a cero. Un error de la defensa del Valencia al tirar el fuera de juego le dejaba en posición reglamentaria.

Con el gol, se vino un poco abajo el equipo de Marcelino que dio por concluido su festival de verticalidad y velocidad. El Atlético, con Griezmann asumiendo con creces el papel de líder y un Costa descomunal, encontró sus alas en el primer tanto. Si el encuentro había empezado con intensidad, ahora no había ni tiempo para parpadear.

Los de Simeone desplegaron un juego vistoso, buscando al espacio, con gran velocidad a la contra y, a raíz del primer gol, también con el control del balón. No pagaron los rojiblancos el desgaste de la Supercopa de Europa y demostraron de nuevo su gran poderío físico también en defensa.

En la segunda parte, el Valencia recuperó forma y, apenas diez minutos después de reanudarse el juego, Rodrigo, que había sido el mejor de la primera parte, controló con el pecho un balón en el centro del área que recibió de Wass y batió a Oblak para establecer el empate en el marcador.

El tanto despertó a los de Marcelino que encontraron, además, en la entrada de Gameiro, ex del Atlético, una opción más fresca en ataque.

Una lucha de gigantes igualada en Mestalla, con momentos para cada equipo, y mucha intensidad propia de dos de los equipos más fuertes de la Liga que, además, se presentan en el terreno de juego de manera similar.

Hasta el final, cualquiera de los dos pudo llevarse los tres puntos en lo que terminó por convertirse en un partido de ida y vuelta a ver quién presentaba mejor candidatura. La tuvo Wass en el 88, cuando en Mestalla ya se levantaban de sus asientos con el danés solo ante Oblak, pero el muro rojiblanco fue salvador de nuevo.

Empate a uno entre dos de los grandes candidatos a arrebatarle el trono al FC Barcelona.