Cristina Gutiérrez
La piloto Cristina Gutiérrez, apoyada sobre su casco. JORGE PARÍS

Con la ilusión de aquella niña de cuatro años, pero dos décadas después. Y sin la televisión de por medio, sino en primera persona. Así afronta su primer rally Dakar la piloto Cristina Gutiérrez.

Odontóloga de profesión y amante de la velocidad por pura pasión, esta burgalesa de 25 años apodada 'tortu' —el porqué es una larga historia— representará a España en la categoría de coches, a bordo de un Mitsubishi Montero, tras haber logrado, quizá, lo más difícil, encontrar los apoyos suficientes para tener un volante en la cita americana. Ahora el reto es totalmente deportivo: ser la primera española en completar un Dakar en coches. Credenciales no le faltan, es campeona de España en categoría femenina, subcampeona en absoluto y lleva más de medio centenar de carreras disputadas.

Un sueño cumplido.
¡Sí! A los 4 años mi padre me metió en el mundo del motor y desde pequeñita veía el Dakar por la tele. La verdad es que no sabía por dónde iba a ir enfocada mi vida, si por los todoterreno, si por los circuitos... Pero con 18 años tuve la suerte de acceder a la competición de todoterrenos a través de unos amigos, y hasta ahora.

¿Pensaba llegar tan lejos?
Sí, pero muy lejanamente. Cuando empecé a correr era como un sueño inalcanzable, se necesita mucho apoyo. Y el hecho de ser chica complicaba más las cosas. Iba muy a mi bola, entre comillas. Haciendo mis carreras y mis temporadas bien. En 2015 conseguí el subcampeonato de España absoluto y varios títulos que me dieron a conocer y por el que las empresas se fijaron en mí.

A los 4 años mi padre me metió en el mundo del motor y desde pequeñita veía el Dakar por la tele

Hace un año ni se imaginaba que iría al Dakar. ¿Qué ha cambiado?
Ir profesionalizándome poco a poco. Cuidar la imagen pública y haber buscado sponsors.

¿Cree que le llega muy pronto?
Puedes pensarlo, porque en esta modalidad la media de edad son 40 años, y yo tengo 25, soy de las más jóvenes. Pero llevo una trayectoria que a mi edad pocas llevaban, más de medio centenar de carreras competidas y eso me avala para hacer buena carrera.

Pero no deja de ser todo un poco locura, ¿no?
Yo me encuentro preparadísima para hacer este reto, pero es cierto que la incógnita de cómo irá está ahí, porque nunca me he enfrentado a ello.

¿Cuál es el objetivo en el Dakar?
Acabar. Con eso sería la primera española de la historia en acabar un Dakar en coches y la mujer más feliz del mundo.

¿Siente presión?
Existe, pero me la tomo como algo positivo para estar más motivada. Sé que es complicado acabar y no me canso de decírselo a la gente. Por un lado me siento bien por ser la única chica en coches, pero por otro me gustaría que hubiese más.

Me siento bien por ser la única chica en coches, pero me gustaría que hubiese más¿Cómo se entrena el Dakar?
Todo el año trabajamos para competir a nivel internacional, y eso tendría que servir para afrontar el Dakar. Pero desde hace dos meses he hecho hincapié más en lo físico, estando en Sierra Nevada por el tema de la altura.

¿También la parte psicológica?
Físico y mente son igual de importantes. Cuando una falla la otra debe estar ahí. Sé que voy a tener momentos en los que quiera bajarme del coche, pero ya he hecho competiciones duras y sé cómo tengo que actuar. No venirme abajo y pensar en la gente que está fuera apoyándome.

¿Hay machismo en este deporte?
Las cosas están cambiando. La presencia femenina es más poderosa últimamente. En mi cara nunca he recibido malos gestos o palabras por ser mujer. Sí es verdad que en competición a los chicos les da reparo que los pase una chica, porque me lo han reconocido después. Pero yo me lo tomo con mucha naturalidad, porque sé que los voy a adelantar (risas).

¿Dentro de un coche da tiempo a "distraerse"?
Son muchas horas dentro. 10, 12... Sí, da tiempo en pensar en otras cosas, pero eso se nota mucho en la carrera, como yo no esté concentrada tengo baches luego.

Los coches le vienen de familia. ¿La odontología también?
Sí, ambas cosas. ¡Ha sido mi padre! Es como mi referente. Él es dentista y lo de los coches pues también, le hubiese encantado correr en su día pero no pudo. Todo lo ha enfocado en mí, yo creo.

Ser dentista me gusta, pero es mucho más divertido competir

¿Y por qué en usted, si son 4 hermanos?
Lo ha intentado con todos, pero yo era la más loca de todos (risas).

¿Podría elegir entre la odontología y los coches?
La pasión de mi vida es correr y ser dentista me gusta, pero es mucho más divertido competir. Pero sé que es muy complicado vivir del deporte, por eso me he labrado mi futuro por otro lado. Siempre he tenido claro que iba a estudiar.

¿Existe relación entre la odontología y los rallies?
Sí. El tema de la concentración. Tener un hábito y saber lo que es el esfuerzo.

Su día a día será una locura...
Sí, estudio un master en Madrid y trabajo en Burgos. Y el tema de la competición también en la capital. Divido la semana en dos partes, una dedicada única y exclusivamente al máster y otra para trabajar y entrenar.

¿Y tiempo para usted?
Cuando tengo tiempo extra intento ver a mi familia y quedar con mis amigos. Intento cuidarlos y los cuido, ¿eh?

¿Siente que va un a contracorriente de la gente?
A veces es difícil compaginar todo, pero ellos lo entienden. El fin de semana intento tenerlo para mí y quedar con mi gente.

Quizás mi mayor temor sea no saber llevar una situación o a no ser yo misma

¿De dónde se ha sacado los días libres para irse al Dakar?
En el máster saben que corro, y tengo todo el apoyo de la gente, y en el trabajo el jefe es mi padre y no queda otra opción (risas).

¿Cuáles son sus referentes?
¡Tengo muchos! Laia Sanz, por supuesto. He hablado con ella y me ha dado unos consejos. Está encantada con que seamos más chicas en el Dakar. He conocido también a Carlos Sainz.

Y por Alonso ya es devoción...
Sí. Llevo el casco como él, azul y con la bandera de España. Hay mil motivos por los que me encanta: cuando era chiquitilla fue al primero que vi en la tele, ha cambiado la historia de la Fórmula 1...

¿Es supersticiosa?
En competición lo soy bastante. Me cuesta deshacerme de cosas que me han dado buen resultado.

¿Qué miedos tiene alguien apasionada de estos deportes extremos?
A conducir está claro que no (risas). Quizás mi mayor temor sea no saber llevar una situación o no ser yo misma. ¡Ah, y volar me da respeto!

¿Cómo se define dentro y fuera del coche¿ ¿Cambia?
No, yo creo que soy la misma. Muy natural y espontánea. Intento siempre sacar adelante las situaciones complicadas, no me rindo. Lo que sí cambia es lo competitiva que soy conduciendo, que en mi vida no lo soy nada.