Cristiano Ronaldo
Cristiano Ronaldo, durante el Atlético de Madrid-Juventus. EFE

Cristiano Ronaldo ya sabía que el Wanda Metropolitano le iba a dedicar una sonora pitada nada más llegar al campo, y se cumplieron sus expectativas a lo grande. No tuvo que esperar siquiera al arranque del partido para escuchar sonido de viento por parte de la afición del Atlético de Madrid.

Cuando su nombre sonó por la megafonía del estadio le dedicaron una sonora pitada al luso, algo que se repitió cuando comenzó el partido.

Cristiano, no obstante, intentó abstraerse de esta situación. Ni siquiera sus gestos cariñosos con Joao Félix, a quien conoce de la selección portuguesa y considerado el heredero natural del astro de la Juventus, calmaron a una afición rojiblanca que tiene en Cristiano Ronaldo el foco de sus iras desde su época en el Real Madrid.