Ronaldo, de blanco hasta 2021
Cristiano Ronaldo, acompañado por Florentino Pérez, durante su última renovación de contrato con el Real Madrid. Sergio Barrenechea / EFE

Además de un impresionante rendimiento sobre el campo, con cifras que le permiten ser considerado el mejor jugador de la historia del Real Madrid, Cristiano Ronaldo deja una cara oscura en los nueve años que ha defendido la camiseta blanca.

Baste ver su último partido oficial, la final de la última Champions League en Kiev. "En los próximos días daré una respuesta a los aficionados, que están siempre de mi lado”, dijo cuando nadie esperaba más que las típicas palabras de celebración en un momento así; “fue muy bonito estar en el Real Madrid".

Para encontrar una de las causas hay que retroceder un año más, hasta otro festejo: el de la Liga 2016/17. Tras aquella victoria en La Rosaleda, Ronaldo aprovechó para desquitarse: “Hablan de mí como si fuera un delincuente. La gente dice muchas tonterías sobre Cristiano”. Se refería a sus conflicto con Hacienda, que acabaron recientemente con un acuerdo por el que la estrella aceptó dos años de cárcel y una multa de 18,8 millones de euros.

El delantero portugués se ha sentido perseguido por la justicia en este caso, como dijo incluso a la jueza, que le replicó: "Si usted se llama Antonio Pérez, también hubiera venido [a declarar]”. En esta declaración, Ronaldo admitió que había pensado dejar España, intención que ya filtró el verano pasado a través de la prensa portuguesa, aunque el club no recibió ninguna oferta por él.

El contrato que no se mejoró

Durante el último curso, Ronaldo ha seguido filtrando su malestar con el club debido a sus reclamaciones salariales no atendidas y a varios gestos que no le han gustado, como el guiño de Florentino Pérez a Neymar en plena ceremonia del Balón de Oro, el quinto del portugués. El presidente dijo entonces que si la estrella del PSG quería ganar algún día ese premio, lo mejor era fichar por el Real Madrid.

Ronaldo ha aireado con relativa frecuencia sus desencuentros con el club. Por ejemplo, cuando se declaró “triste” al comienzo de la temporada 2012/13, origen de su primera renovación, un año más tarde: 18 millones de euros al año. La segunda y última ampliación de contrato tuvo lugar en 2016, con el mismo salario base pero mayores bonus y duración, hasta 2021.

A finales del pasado año, Ronaldo solicitó una nueva revisión debido a la última renovación de Leo Messi (unos 40 millones anuales). Su lógica establece que el ganador de los dos últimos Balones de Oro no puede ganar la mitad que el segundo jugador del mundo. El pulso ha acabado ahora con Ronaldo en la Juventus por 105 millones con tres años de contrato por delante.