Pelotón ciclista
El pelotón del Tour de Francia 2007 sale de un túnel durante la disputa de una de las etapas (EFE). EFE

Quedan dos semanas para que comience la Vuelta a España, la tercera gran prueba por etapas del calendario mundial y última oportunidad para muchos de arreglar la temporada, y el ciclismo sigue viviendo el día a día entre estertores de dudas sobre corredores y despedidas de patrocinadores.

Sólo la continuidad del T-Mobile , condicionada a que no haya escándalos de dopaje, y la celebración de los cuestionados mundiales de Stuttgart han puesto freno, desde Alemania, a la caída libre del deporte del pedal, que pierde audiencias, prestigio y firmas comerciales, como Discovery Channel .

Y otras, como Milram o Gerolsteiner dudan. Incluso la Vuelta a España padeció la pérdida del patrocinador del gran premio, el más notorio y el que más invierte, en la pasada edición. El jersey oro se quedó huérfano de dinero.

El último adiós, el de Unibet.com. El equipo belga de ciclismo , en el que está enrolado el español Luis Pasamontes, pierde el patrocinio de la casa de apuestas después de que la formación alcanzase
la categoría ProTour
para tres años.

Pero lejos de poder competir en las mejores carreras con los mejores ciclistas, como se quiso vender el ProTour en su creación, el Unibet.com ha vivido marginado por muchos organizadores, que han ignorado su condición de "equipo entre los veinte de la élite". Han convertido su inversión en
estéril
.

Para empezar, ni el Giro ni el Tour ni tampoco la Vuelta les han aceptado. Las tres grandes rondas no reconocieron los dos últimos equipos en entrar en el ProTour, Astana y Unibet.com, tras la desaparición de Phonak y la estructura de Liberty Seguros . Y como ellas, muchas otras carreras afines gestionadas por los organizadores del Giro o el Tour también apartaron a Unibet.com, que incluso recurrió en los tribunales.

Hacia un ciclismo autonómico

En España, la negativa de la Vuelta a España a invitar al Fuerteventura-Canarias complica el futuro de esta joven formación que cumple su primer año en las carreteras. De hecho, el equipo dirigido por Óscar Guerrero y asesorado por Vicente Belda es el único español que no correrá la Vuelta.

Un agravio comparativo que se acrecienta con el veto al Astana , al que la organización no dejará correr por sus últimos casos de dopaje, y cuya plaza no será cubierta.

O que ya lo fue, porque la Vuelta amplió a 22 el número de equipos participantes para dar cabida a un polémico Relax-GAM que este año se ha reforzado con ciclistas que han sido vinculados con la operación Puerto, como Óscar Sevilla, Paco Mancebo o Santi Pérez.

No son buenos tiempos para encontrar patrocinadores en España. De los tres equipos ProTour (Euskaltel, Caisse d'Epargne y Saunier Duval) dos son formaciones apoyadas por empresas extranjeras. Euskaltel, está apoyada por el gobierno vasco a través de Euskadi.

Y como el equipo naranja, la mayoría de los continentales (Karpin-Galicia, Extremadura-Spiuk, Andalucía-Cajasur, Fuerteventura-Canarias,.), que siguen el ejemplo del equipo del Comunitat Valenciana. Un ciclismo autonómico.

Esperanza... australiana

La intención de una empresa australiana, Ramfree.com, de patrocinar un equipo íntegramente australiano es una de las pocas buenas noticias en lo que a futuro y nuevos patrocinadores se refiere.

La idea, quizá demasiado optimista en cuanto a metas a corto plazo, pasa por invertir 20 millones de dólares y construir una formación nacional.

De Australia han salido pocos pero excelentes corredores. Y cada vez hay más. Ahí están los Robbie McEwen (con un gran palmarés gracias a su punta de velocidad), Michael Rogers, Stuart O'Grady (ganador de la París-Roubaix ) o Cadel Evans (segundo en el Tour 2997 y doble campeón de la copa del mundo de
mountain bike).

Algunos, como McEwen, se involucrarán en el proyecto. Pero no dejan de ser malos tiempos, muy malos, para el ciclismo profesional.