Corea del Sur
Jugadoras de la selección de waterpolo de Corea del Sur lloran tras marcar su primer gol en un Mundial. Captura de pantalla @FINA1908

Muchos lo comparan con la historia de Eric Moussambani, el nadador de Guinera Ecuatorial que se hizo famoso en Sydney 2000. Se trata de la selección de Corea del Sur de waterpolo femenino, cuya actuación en los Mundiales de natación de Gwangju 2019, donde ejercen de anfitrionas, está llamando la atención. Y no precisamente por sus victorias.

El equipo coreano ha recibido dos severas palizas en sus dos primeros partidos en el Mundial. El primer día, contra Hungría fueron goleadas por un durísimo 64-0, la mayor derrota de la historia del waterpolo en un partido oficial. Su segundo rival, Rusia, tampoco se lo iba a poner fácil.

Las medallistas de bronce en 2017 pronto encarrilaron el partido. Con un contundente 27-0, en el último cuarto, el partido se había dormido y todo era esperar a que pasaran los minutos y los tantos rusos siguieran llegando hasta confirmar cuánto sería de abultada la derrota coreana. Sin embargo, a falta de poco más de 4 minutos, la joven Kyung Da-seul cogió la pelota y con un certero disparo anotó gol.

Había hecho historia, esta vez positiva: era el primer gol de su selección en la historia de los mundiales de natación. Sus compañeras no pudieron evitar estallar en un río de lágrimas por la emoción.

"Me encantaría quedarme el balón pero no tengo ni idea dónde está. Estaría muy agradecida si alguien lo encuentra para mí", pidió la joven waterpolista de sólo 18 años. Ni siquiera sabía que iba a marcar. "Cuando disparé no creía que iba a ir dentro, pero di todo lo que tenía. No podía haberlo logrado sin mis compañeras", admitía, humilde, la heroína coreana.

La selección de Corea del Sur de waterpolo es, siendo suaves, amateur. El equipo se formó con apenas un mes de competición y casi todas son exnadadoras.