Leganés - Real Madrid
Kenneth Omeruo y Álvaro Odriozola en el Leganés - Real Madrid. EFE

El Real Madrid consiguió su objetivo, que era pasar a la siguiente ronda de la Copa del Rey, pero lo hizo con una derrota en Leganés (1-0) y dejando una pésima imagen. La goleada en el Bernabéu la semana pasada le salvó. 

Ante la plaga de bajas, Solari esta vez sí confió en Isco, y recuperó a Marcelo, aunque con Reguilón por delante. Ninguno de los dos se reivindicó, y los pepineros fueron muy superiores en la primera parte, en la que las ocasiones se sucedieron en la meta de Keylor Navas. Eso sí, el que pudo sentenciar la eliminatoria fue Isco, pero el malagueño estuvo muy lento en el mano a mano, y un defensa local evitó el gol.

Casi a continuación, llegó el tanto del Leganés con un centro desde la derecha, pese al doble lateral en el equipo blanco, que Braithwaite remató de cabeza al palo. Tras un barullo en el área, el propio delantero danés marcó a placer a la media hora.

En la segunda parte, el Madrid siguió echado atrás y durmió el partido. Si el objetivo era aguantar el marcador, esa derrota por la mínima que aseguraba la clasificación, los merengues lo consiguieron, pues el Leganés no tuvo ocasiones claras hasta casi el final.

Solari dio entrada a Ceballos, que mejoró algo al equipo, y retiró después a Isco para meter al canterano Cristo y dejando claro que su confianza en el malagueño es mínima. Al final, entro Brahim, que acarició el gol tras una gran jugada de Vinícius, pero estrelló el balón en el palo. Y los pepineros tuvieron varias, pero Keylor y la mala suerte evitaron que hubiera más tantos locales.