Cristiano
Cristiano celebra uno de sus goles con Portugal. EFE

El portugués Cristiano Ronaldo es la estrella indiscutible de la X edición de la Copa Confederaciones, torneo al que llega tras alzarse con su tercera Liga de Campeones con la camiseta del Real Madrid.

Con el quinto Balón de Oro en el bolsillo, el astro madridista quiere poner la guinda a su temporada con un título que está al alcance de pocos futbolistas, ya que para jugarlo hay que ganar un torneo de naciones, sea el Mundial, la Eurocopa o la Copa América.

En vísperas de la final de la Champions en Cardiff reconoció que tenía dudas sobre la importancia del torneo, pero su compañero, Sergio Ramos le convenció de que debía viajar a Rusia, para lo que tendrá que renunciar a unas bien merecidas vacaciones.

Tras alzarse con la Eurocopa con Portugal, Cristiano se ha marcado entre ceja y ceja el Mundial 2018 como su próximo objetivo, algo que no lograron ni Eusebio ni Luis Figo, y qué mejor preparación que jugar y alzarse con la Copa Confederaciones en Rusia.

Cristiano se ha marcado entre ceja y ceja el Mundial 2018 como su próximo objetivo

No será un problema de cansancio, ya que Cristiano ha llegado a final de temporada más fino que nunca, como demostró marcando diez goles en los cuartos de final, semifinales y final de la Liga de Campeones, y anotando en las tres últimas jornadas de liga.

Además, a nivel comercial, Cristiano es la imagen de marca del torneo y de quien depende el éxito de audiencia, más aún cuando la Argentina de Leo Messi no figura entre los participantes.

Pero el luso no es el único futbolista de renombre que ha decidido alargar la temporada para disputar la Copa Confederaciones.

Si no que se lo pregunten a los chilenos Alexis Sánchez y Arturo Vidal, los estandartes de una selección que figura entre los grandes favoritos a llevarse este torneo.

Alexis, que aún están deshojando la margarita sobre el equipo en el que militará la próxima temporada, acabó la temporada a finales de mayo con la final de la Copa de Inglaterra ante el Chelsea, en la que marcó el primer gol.

Pero eso no ha sido óbice para que figure en la convocatoria de Juan Antonio Pizzi. Alexis fue uno de los jugadores más destacados de La Roja en el Mundial de Brasil y es pretendido por un puñado de equipos europeos, desde el Bayern Múnich al Manchester City.

Su inseparable compañero de batallas es Arturo Vidal, quien demostró en el Bayern de Múnich que su gran rendimiento con la Juventus no fue flor de un día.

Nada más llegar a Alemania se ganó la confianza de Pep Guardiola y lo mismo ha ocurrido con Ancelotti, con el que ha ganado la liga, aunque en la Liga de Campeones los bávaros fueron eliminados por el campeón, el Real Madrid.

La campeona mundial, Alemania, no se ha tomado tan en serio el torneo

México también ha viajado a Rusia con casi todo el plantel al completo y con Javier Hernández "Chicharito" como líder más destacado.

Aunque se segunda temporada en el Bayer Leverkusen no fue tan brillante como la primera, el antiguo delantero de Real Madrid y Manchester United se crece con su selección, con la que ha marcado medio centenar de goles a lo largo de su carrera.

De su acierto de cara a gol dependerá la actuación del equipo mexicano, aunque Carlos Vela y Giovani Dos Santos estarán al quite para echarle una mano.

La campeona mundial, Alemania, no se ha tomado tan en serio el torneo, ya que Löw ha decidido dar descanso a Neuer, Kroos, Khedira u Ozil para dar minutos a la nueva generación de futbolistas teutones.

El equipo anfitrión ha puesto todas sus esperanzas en Fiódor Smólov

El jugador a seguir será Julian Draxler, quien no disputó el Mundial de Brasil, pero con sólo 23 años ya demostró su clase esta temporada en el PSG.

Después de que se confirmara la ausencia de Leroy Sané, el zurdo del Manchester City, Draxler tendrá que asumir galones con la ayuda de Kimmich (Bayern), Emre Can (Liverpool) y Ter Stegen (Barcelona).

El equipo anfitrión ha puesto todas sus esperanzas en Fiódor Smólov, máximo goleador de la liga rusa las dos últimas temporadas y que, en caso de una buena actuación, podría fichar por un equipo europeo.

El portero camerunés del Ajax, Onana, es el jugador con mayor proyección de "Los leones indomables", que intenta reverdecer viejos laureles.

Mientras, Aaron Mooy (Manchester City) es la gran esperanza de los australianos, campeones de Asia; y sus vecinos neozelandeses pueden presumir de contar en sus filas con el delantero del histórico Leeds, Chris Wood, máximo goleador de la segunda división inglesa.

Portugal y Chile, las favoritas

La Copa Confederaciones, considerada el aperitivo del Mundial de Rusia 2018, celebra su X edición con un atractivo cartel con la Portugal de Cristiano Ronaldo y la Chile de Alexis Sánchez como grandes favoritos.

Ambos equipos están integrados en diferentes grupos, por lo que si acaban líderes la primera fase, sólo se verían en la gran final en San Petersburgo.

Sobre el papel Alemania es el principal rival de los chilenos en el Grupo B, aunque Joachim Löw haya dejado en casa a la práctica totalidad de los campeones mundiales y Leroy Sane se haya caído de la convocatoria por lesión.

Löw explicó su decisión aduciendo que no quiere cometer el mismo error que España, que acudió al Mundial de Brasil con el mismo equipo que en la Eurocopa 2012, motivo por el que, en su opinión, fue apeada en la primera fase.

Nueva Zelanda, la campeona oceánica, es reconocida unánimemente como la cenicienta de un torneo

El futbolista del PSG, Julian Draxler, es el jugador más destacado del equipo teutón, además de Joshua Kimmich del Bayern, sin olvidar al portero del Barcelona, Marc Andre Ter Stegen, y Emre Can del Liverpool.

Los otros dos equipos son Camerún y Australia -como campeones de África y Asia-, teóricamente las víctimas propiciatorias, pero ambas selecciones cuentan con suficientes futbolistas de calidad para dar guerra a cualquier rival.

Mientras, los portugueses tendrán que vérselas en el Grupo A con México, que ya sabe lo que es ganar este torneo, pues derrotó en la final en 1999 a Brasil en un espectacular partido (4-3) y es, de hecho, el único que puede repetir entorchado.

La selección azteca viene muy relajada, ya que el equipo dirigido por Juan Carlos Osorio ya tiene un pie en Rusia 2018, así que llega al torneo sin urgencias históricas, aunque con una gran ambición y con la vitola de ser la única de las participantes que tiene en su palmarés este título.

Mucho dependerá de la actuación de Javier Hernández "Chicharito", que bajó de nivel esta temporada con el Bayer Leverkusen alemán con respecto a la anterior, y de sus compañeros en el ataque, Carlos Vela, de la Real Sociedad, y Giovani dos Santos, de LA Galaxy.

En el mismo grupo se encuentra el anfitrión, Rusia, que se juega la vida en este torneo después de ser apeada en la primera fase del último Mundial y la pasada Eurocopa.

El empate en el reciente amistoso ante Chile demuestra que los rusos han mejorado en las últimas semanas con Fedor Smólov como punta de lanza e Igor Akinféev como seguro de vida en la portería.

Nueva Zelanda, la campeona oceánica, es reconocida unánimemente como la cenicienta de un torneo que se disputará en cuatro estadios que serán mundialistas el próximo año: San Petersburgo Arena, Kazán Arena, Fisht (Sochi) y Spartak Moscú.

Según el comité organizador, se pusieron 700.000 entradas a la venta para los doce partidos de la primera fase, las semifinales, el partido por el tercer y cuarto puesto, y la gran final.

A tenor de lo ocurrido en los últimos meses, las medidas de seguridad serán muy estrictas, tanto en lo relativo a la posibles atentados terroristas como a la presencia de ultras y el estallido de incidentes entre aficionados como en la pasada Eurocopa.