Eibar
Los jugadores del Eibar celebran un gol en Ipurúa. EFE

Con la Iglesia ha topado el Eibar. Concretamente, con la Congregación de Monjas Concepcionistas de Ipurúa que, tras una demanda, ha frenado las obras que estaban previstas para finales del mes de noviembre.

El conjunto armero tenía previsto derribar la Tribuna Oeste para hacer sitio a una ampliación de las instalaciones del equipo, de propiedad municipal, pero un desacuerdo con el pago de la expropiación de los terrenos del convento ha obligado a paralizar las obras de maner  inmediata. Las monjas ya habían salido del inmueble en 2009, por lo que la zona afectada por la reforma del estadio que afecta a su antiguo convento estaban sin usar desde entonces.

Es un serio contratiempo no sólo para el Eibar, cuya planificación pasaba por estrenar las reformadas instalaciones la próxima temporada, sino también para el Plan General de Ordenación Urbana del Ayuntamiento que dirige Miguel de los Toyos.

El Eibar iba a despedir la grada de la Tribuna Oeste el 24 de noviembre, con la visita del Real Madrid, pero ahora tendrán que esperar un poco más hasta que se resuelva el contencioso.