Valverde ha hecho de pitoniso en este Tour, en el que muchos daban al murciano como el gran favorito junto a Vinokourov. "Contador seguro que algún día ganará el Tour", vaticinó en Pau, en el segundo día de descanso.

Así fue. A los 24 años, Contador logró vencer el que es su primer Tour de Francia, una carrera que premia más la regularidad de ciclistas más veteranos que al desparpajo de los jóvenes.

El de Pinto llegaba a Londres con ciertos galones, aunque camuflados. "Nuestro líder es Leipheimer", avisaba el belga Johan Bruyneel, su director en el Discovery Channel.

Contador, que siempre ha manifestado su deseo de poder ganar algún día esta carrera, llegaba para aprender. Era su segundo Tour; en el anterior, con 22 años, finalizó en la posición 31.

"El objetivo de Alberto es el jersey blanco", recalcó Bruyneel. Objetivo cumplido. El jersey blanco, el que premia al mejor corredor de menos de 25 años, fue para Contador con una notable superioridad. Y de regalo, un amarillo.

No ha sido, sin embargo, el primer éxito de un Alberto Contador que ha brillado esta temporada con anterioridad.

Tras batir a Alejandro Valverde en la cima de El Campello, final de la etapa reina de la Vuelta a Valencia, el nuevo dueño del Tour se adjudicó la París-Niza con una exhibición de ciclismo ofensivo que también le valió dos etapas en esta prueba francesa que se disputa en marzo.

Poco después, ya en tierras españolas y a punto de iniciar una fase de descanso, el madrileño venció la Vuelta a Castilla y León, en donde también logró otra etapa.

Y este ha sido el camino de éxitos hacia el Tour, de donde se marcha con el triunfo en otra etapa, la de Plateau de Beille, una subida en la que sólo han ganado Marco Pantani y Lance Armstrong.

"He visto cosas en Alberto que sólo he visto antes en Lance Armstrong", acabó afirmando Johan Bruyneel, el mismo que quería proteger a su corredor con el objetivo único del maillot blanco.