Miguel Cardenal
El presidente del CSD, Miguel Cardenal, atiende a los medios de comunicación. EFE

El Consejo Superior de Deportes (CSD) ha criticado este miércoles la falta de colaboración de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), a la que ha pedido que normalice sus relaciones con los diferentes organismos deportivos, y ha tachado de falsas sus acusaciones de desmesurado intervencionismo e intromisión ilegítima.

Se invita a la RFEF a que de una vez colabore con los auditores externos

En un comunicado, el CSD ha invitado a la RFEF y a sus dirigentes "a que no confundan con artificiales enfrentamientos los retos que institucional y personalmente les pueda estar planteando el cumplimiento de las normas sobre justificación de subvenciones, transparencia y auditoría".

Asimismo, le ha pedido que normalice su actuación y relación con los diferentes organismos, incluido el CSD, "algo imprescindible para el servicio que le está encomendado y el fútbol merece".

En su escrito, el Consejo recuerda que está obligado por Ley a actuar con la máxima diligencia en la fiscalización del empleo de los recursos económicos, "y por eso se invita a la RFEF a que de una vez colabore con los auditores externos, a los que hasta este momento no ha permitido completar su trabajo respecto del ejercicio de 2013".

Y también exige a la RFEF que acepte que los expedientes de reintegro en curso sólo pueden resolverse de acuerdo con lo dispuesto en la normativa de subvenciones, "sin que quepan tratos de favor, ni se pueda calificar de injerencias el ejercicio obligado para el Consejo Superior de Deportes de las responsabilidades atribuidas por la Ley".

"Lamentablemente -añade la nota- desde que estas actuaciones de comprobación económica comenzaron, hace ya muchos meses, la RFEF suspendió toda relación con el CSD, tanto personal como institucional, dejando de contestar a cualquier escrito, invitación a reuniones y convocatorias, lo que efectivamente impidió que se le pagara el año pasado el 1% de las quinielas, pese a los reiterados intentos del CSD".

Por último, califica de "falsas" las acusaciones de la Federación y ve "especialmente injusto que la incomprensible actuación de la RFEF, que ha dañado al fútbol aficionado", se quiera atribuir al Consejo Superior de Deportes.