Conchita Martínez
Conchita Martínez, en un entrenamiento del equipo de Copa Federación en Alicante. EFE

Conchita Martínez debutará como nueva capitana de la Copa Federación de tenis este sábado en Alicante contra Ucrania en la primera eliminatoria del Grupo Mundial II. Como tenista ganó cinco y disputó otras tantas finales. Además, sigue siendo la única española que ha vencido en Wimbledon. Toda esa pasión quiere transladársela al equipo, ajena a la polémica renuncia de Arantxa Sánchez Vicario, su predecesora, por desavenencias con el presidente de la Federación Española de Tenis (RFET), José Luis Escañuela.

¿Desde que se retiró tenía en mente ser algún día capitana?
No, la verdad es que no, pero sabía que podría llegarme el momento porque es una buena forma de involucrarme y ayudar al tenis femenino español.

La ilusión es subir y volver a la élite del tenis

¿Es un marrón coger al equipo en segunda división?
Es un reto. La ilusión es subir y volver a la élite. Para eso vamos a trabajar y hay que empezar por Ucrania. La eliminatoria será igualada, pero tenemos muchas posibilidades de ganar.

¿Ha escogido el equipo que quería o el que había?
Dentro de la disponibilidad elegí el mejor equipo para mí.

¿Carla Suaréz (31ª del mundo) y Anabel Medina (61ª) cuentan para el futuro?
Hablé con ellas y me dijeron que les sabía mal, pero que por calendario y porque están jugando en pista rápida -Alicante es en tierra- no vendrían. Después, me dijeron que contara con ellas para próximas eliminatorias.

¿Debutará Tita Torró a sus 20 años?
Todas las que están en la lista pueden jugar. Tengo esta semana para verlas entrenar.

¿Le molestó que se dijera que, nada más irse Arantxa, usted se ofreció?
Sí porque no fue así.

¿Y cómo fue?
Fue de lo más natural. Con una llamada de Albert Costa (Director deportivo RFET) preguntándome, días después de que se marchara Arantxa, si me gustaría coger el equipo. Lo hablamos y llegamos a un acuerdo.

No me ofrecí para sustituir a Arantxa

¿Ha hablado con Arantxa?
No. Tenemos buena relación, pero tampoco de llamarnos todos los días por teléfono.

¿Entonces no está en ningún bando en la guerra tenistas contra Escañuela?
Soy ajena a todo eso y así se lo dije a las chicas. Apoyo el tenis femenino y creo que desde dentro puedo ayudar a suavizar las cosas para que vuelva la armonía entre federación y tenistas. Ahora, lo importante es que las chicas están concentradas en la eliminatoria.

¿Es mejor haber sido tenista para ser capitana?
No lo sé. Lo que está claro es que la experiencia de haber jugado es un grado porque has vivido las situaciones que están viviendo en ese momento las tenistas.

¿Qué les puede enseñar de sus vivencias?
Que se dejen todo en la pista y que sean positivas.

¿Por qué el tenis español sigue sin encontrar el relevo de Arantxa y Conchita?
Es difícil. Hay que invertir mucho en la base, pero también que haya torneos en España y el año pasado fue nefasto con la desaparición de varios.

Nadal volverá donde estaba, aunque le costará

Como el suyo de Marbella...
Sí. Por culpa de la crisis lo vendí y ha desaparecido.

¿Por qué se dice que el tenis femenino, en general, es peor que el masculino?
Para mí, el nivel de las chicas es muy alto y existe mucha competencia. Por eso no hay una número 1 que dure mucho. Sin embargo, es más difícil engancharse porque no se dan grandes rivalidades como las de Federer con Nadal o la de estos dos con Djokovic y Murray.

¿Cómo cree que volverá Rafa Nadal?
Hay que ver cómo evoluciona. Ha hecho bien en empezar en tierra y en un torneo pequeño (Viña del Mar, Chile), menos exigente. La superficie es menos brusca que la pista dura y le vendrá mejor.

¿Será el mismo de antes?
Estoy convencida de que le volveremos a ver donde estaba, aunque le costará.

¿Le ha dado algún consejo Álex Corretja, capitán de la Copa Davis?
Aunque somos buenos amigos, todo ha ido tan rápido que ha sido imposible. Eso sí, me dio la enhorabuena.