Un nuevo caso de corrupción en el fútbol está a punto de salir a la luz.

Esta vez no ha sido en Primera División, ni en Segunda. Ha sido el fútbol más modesto. Concretamente el de Segunda B. Y es que Cifuentes, futbolista del Cádiz, denunció que el Real Unión intentó comprar presuntamente a dos jugadores del equipo andaluz durante los playoffs de ascenso a Segunda.

Denuncia el 22 de mayo

El Cádiz CF presentó el pasado 22 de mayo una denuncia ante la Policía por el intento de soborno a su futbolista Dani Cifuentes, quien, antes del partido de vuelta de la primera eliminatoria de ascenso a Segunda, recibió una llamada de un comunicante que aseguraba hablar en nombre del Real Unión.

El director general del Cádiz, Santiago Pozas, y su director deportivo, Julio Peguero, aportaron como prueba la grabación de la llamada

Según han informado fuentes del club gaditano, este comunicante ofrecía 90.000 euros al futbolista y la misma cantidad a su representante por dejarse vencer en esa eliminatoria, en la que el Cádiz y el conjunto de la localidad guipuzcoana de Irún se jugaban el ascenso directo a Segunda División A, lo que finalmente consiguió el equipo andaluz.

El director general del Cádiz, Santiago Pozas, y su director deportivo, Julio Peguero, aportaron como prueba la grabación de dicha llamada, realizada desde un número oculto, sobre la que trabajan los investigadores de la Comisaría Provincial de Cádiz.

El Cádiz ascendió a Segunda después de imponerse al Real Unión en la eliminatoria entre campeones de grupo gracias al solitario gol en la ida del argentino Mariano Toedtli y después de que el encuentro de vuelta concluyese con empate a cero.

El conjunto guipuzcoano está aún en liza por el ascenso, ya que en la primera eliminatoria de repesca ha eliminado al Sabadell.

No es la primera vez

La corrupción en el fútbol no es algo nuevo, ni la compra de partidos. Hace unos meses Jesuli confesó que el Tenerife se dejó ganar para que el Málaga ascendiera a Primera, previo pago de una cuantiosa cifra económica.