David Cal, Rafa Nadal, Joan Llaneras, Paquillo, Gómez Noya y Reyes Estévez
David Cal, Rafa Nadal, Joan Llaneras, Paquillo, Gómez Noya y Reyes Estévez 20MINUTOS.ES

La expedición olímpica española concluyó su participación en los Juegos de Atenas con 19 medallas, de las que 3 fueron de oro, once de plata y cinco de bronce. La segunda mayor cosecha para un país, España, cuyo techo está en las 22 preseas conquistadas en sus Juegos domésticos: los de Barcelona (1992). Hasta esa cita en la Ciudad Condal, el límite estaba en la seis de Moscú (1980), donde se lograron un oro, tres platas y dos bronces.

Los Juegos de Pekín 2008 finalizan con 18 medallas, una cifra inferior cuantitativamente a las logradas en Atenas, pero superior cualitativamente, con más medallas de oro, cinco.

Los españoles han logrado dos medallas de oro más que hace cuatro años
Este número de preseas deja a España en la posición decimocuarta del medallero oficial. Lejos, muy lejos, de
China, con una presencia omnipresente. Frente a la cita griega de hace cuatro años, cuando España acumuló tres oros, once platas y cinco bronces, en China se han aumentado el número de oros (5), se ha mantenido un nivel parejo de platas (10) y sólo se ha bajado en cuanto a bronces (3).

En resumen, más campeones olímpicos que en Atenas, y sólo una medalla menos. Las expectativas generadas por el buen momento del deporte español (a saber: Eurocopa de fútbol, Tour de Francia, Giro de Italia, Roland Garros, Wimbledon, Mundial de Triatlón,...) hablaban de superar las fronteras impuestas en Barcelona.

El inicio, con el oro de Samuel Sánchez en ciclismo, invitaba al optimismo en este sentido; después se cayó en la decepción. En la última semana se mejoró, pero no cabe duda que hay que reflexionar en ciertas parcelas.

Oro en tenis

El tenis ha dado una doble alegría en Pekín. El oro de Rafa Nadal y la plata en dobles de Vivi Ruano y Anabel Medina han superado las mejores expectativas y ha mejorado los conseguido en Atenas, donde sólo hubo una plata, lograda también en dobles por Ruano, aunque en aquella ocasión acompañada por Conchita Martínez.

Además, ha sido el mayor éxito del deporte de la raqueta, pues por fin se ha logrado una medalla de oro, algo que nunca se había conseguido.

Plata de ley en baloncesto

Hace cuatro años también nos ganó Estados Unidos, pero fue en cuartos de final tras realizar un soberbio campeonato hasta ese momento. Esta vez, la derrota en la final ante los norteamericanos, tras realizar un fantástico partido y un gran torneo, sabe a gloria, pues tiene el premio de la plata, con cierto sabor a oro.

Los de Pau Gasol, máximo realizador del campeonato, se llevan un segundo puesto que no sólo mejora lo realizado en Atenas, sino que es el mejor resultado histórico de España junto a la plata de Los Ángeles 84.

Éxitos en deportes por equipos

Al gran resultado del baloncesto hay que sumar dos medallas más por equipos. El balonmano igualó su mejor resultado en unos Juegos llevándose el bronce, mientras que el hockey hierba se llevó una plata amarga por la manera de perder la final ante Alemania, pero que con el tiempo se verá como un gran logró de los chicos de Hendriks.

Gran mejora con respecto a Atemas, donde no hubo ni una medalla por equipos.

Pequeño bajón en gimnasia

Nada menos que dos medallas se llevaron hace cuatro años los gimnastas españoles, con el oro de Gervasio Deferr en salto y el bronce de Patricia Moreno en suelo.

Pero lo realizado en estos Juegos se tiene que valorar también de manera muy positiva. El propio Gervasio se ha llevado la plata en suelo (con posible trato de favor al chino en la final), un gran éxito teniendo en cuenta que no pudo repetir participación en salto por sus molestias en una muñeca.

Fracaso absoluto del atletismo

Por primera vez desde que ocurriera en los Juegos de Seúl hace ya 20 años, el atletismo español se vuelve de vació a casa. En Atenas se lograron dos medallas, una de plata en 20 kilómetros marcha con Paquillo Fernández y un bronce en salto de longitud con Joan Lino.

Quizá la gran decepción ha sido precisamente Paquillo. El marchador llegaba como uno de los grandes favoritos, pero no dio la talla y quedó lejos de los mejores, séptimo. María Vasco lo dio todo, pero tampoco pasó del quinto puesto,

El resto de las opciones se fueron diluyendo poco a poco. El 1.500 fue un desastre y sólo Higuero dio la cara metiéndose en la final y logrando un digno quinto puesto, pero Reyes Estévez y Arturo Casado ni se metieron en la final. Natalia Rodríguez estuvo a la altura, pero sólo pudo ser sexta.

A Marta Domínguez no se le puede más que aplaudir su pundonor, pues se cayó en los 3.000 metros obstáculos cuando luchaba por las medallas, mientras que Carlota Castrejana y Ruth Beitia estuvieron lejos de las mejores.

En el resto de opciones, más decepciones. Los maratonianos ni se acercaron a los mejores, los velocistas estuvieron discretísimos (sólo Quiñónez llegó a la final de 110 metros, pero fue último) y ni Manolo Martínez ni Mario Pestano se acercaron a los mejores.

Gran decepción en natación

En la natación, el trabajo se está haciendo sobre un grupo de jóvenes con mucha calidad que comienzan a despuntar, véase a Mireia Belmonte, pero que sólo ha tenido un finalista en Pekín: Ashwin Wildeboer, lo que supone un gran fracaso culminado con enfrentamientos entre los nadadores y el entrenador.

Sin embargo, pese al mal resultado, al final todo sigue igual, pues en Atenas no llegó ninguna medalla en natación.

Mengual y sus chicas, dos platas

Fue la sincronizada la que dio la cara en la piscina. Las dos platas logradas por Gemma Mengual, en dúos con Andrea Fuentes, y por equipos con sus fantásticas compañeras, superan las mejores expectativas y, por supuesto, lo logrado en Atenas, cuando no hubo medallas.

El ciclismo no falla

Siguen los éxitos en la bicicleta. Parecía difícil superar las tres medallas de Atenas, pero el oro de Samuel Sánchez y el de Joan Llaneras, más la plata del propio Llaneras con en persecución hablan del buen momento del ciclismo español.

Éxitos del piragüismo

Parecía difícil igualar o superar los logros de David Cal en 2004, pero se han superado todas las expectativas. El propio Cal logró dos medallas de plata en C-1 que le confirman como una de las grandes estrellas de la historia del olimpismo español, pero ser el favorito al oro dejaba un cierto sabor agridulce.

Pero la sorpresa llegó con el oro en el K-2. Saúl Craviotto y Carlos Pérez fueron la gran revelación logrando la victoria en los 500 metros.

Deportes menos 'mediáticos'

En Atenas, a la hora de abordar deportes menos 'mediáticos' también se "mojó" gracias al Tiro olímpico, el voley playa, la gimnasia artística o la hípica. En Pekín, gracias a la esgrima. Había opciones claras en otros deportes (quizás la más clara era el triatlón con Javier Gómez Noya al frente, su cuarto puesto fue otra de las grandes decepciones) pero la competición deparó otros resultados.

También sorprende que no se haya logrado nada en hípica, una de nuestras grandes especialidades. Hace cuatro años se logró un oro y un bronce, mientras que en Pekín, no hubo opciones.

La lectura de los resultados, pese a todo, admite múltiples análisis. Todo es cuestión de ver la botella medio llena o medio vacía.