Real Sociedad-Barcelona
Los jugadores de la Real Sociedad celebran el gol marcado en propia puerta por el defensa del FC Barcelona Jordi Alba, durante el partido de la decimo séptima jornada de Liga de Primera División EFE

4 de enero de 2015. El Barça cae en Anoeta después de que Luis Enrique decidiera dejar en el banquillo a Messi y Neymar. Los azulgrana se quedaban por detrás del Real Madrid, que además contaba con un partido menos, y el entrenador asturiano quedó contra las cuerdas, enfrentado a la máxima estrella del equipo y con dudas en el entorno por el nuevo estilo que estaba intentando aplicar y unas rotaciones sospechosas.

Zubizarreta pagó los platos rotos y Luis Enrique se salvó

El damnificado finalmente fue Zubizarreta, señalado por su mala gestión en materia de fichajes durante años, y que fue destituido. Luis Enrique ganó tiempo, y bien que lo aprovecho. Los resultados le empezaron a acompañar.

Si algo describe la temporada del FC Barcelona es su línea ascendente durante toda la temporada. Las dudas, las rotaciones y los enfrentamientos fueron lo más destacado de la primera vuelta del campeonato, pero la derrota en San Sebastián supuso un punto de inflexión desde el que se ha construido un Barça demoledor que ha acabado la temporada a lo grande.

A la sombra del Madrid

El Barça de Luis Enrique tardó en encontrar su identidad y, sobre todo, su once tipo. Sin Luis Suárez (sancionado) y con demasiadas dudas en defensa, con Piqué siendo suplente habitual, los azulgrana tardaron en coger el tono.

Luis Suárez no debutó hasta la jornada 9 y tardó en adaptarse

La visita al Bernabéu fue un duro golpe, pues el Real Madrid fue superior y empezó a sacar las primeras distancias de importancia tras la sorprendente derrota apenas una jornada después en el Camp Nou ante el Celta. La racha de victorias consecutivas de los blancos les convirtió en claros favoritos al título, mientras que el Barça quedó eclipsado, en un segundo plano e inmerso en un mar de dudas.

Anoeta, punto de inflexión

El empate ante el Getafe y la derrota, dos jornadas después, ante la Real Sociedad en San Sebastián fue el punto clave de la temporada. Aquel 4 de enero, Luis Enrique decidió dejar a Messi y a Neymar en el banquillo y lo pagó con la derrota. El enfrentamiento entre el argentino y el entrenador existió, como bien ha reconocido Leo en diversas ocasiones, pero todo acabó bien y el equipo reaccionó a la perfección.

Una gran segunda vuelta

La victoria ante el Atlético animó al equipo, que comenzó la segunda vuelta con gran ímpetu. El único borrón fue la sorprendente derrota ante el Málaga en el Camp Nou, y la visita al Pizjuán fue el único empate que cedió un Barça demoledor.

Ante el Madrid, triunfo clave

El resto de partidos fueron victorias, incluida la decisiva ante el Real Madrid en el Camp Nou que dio una ventaja decisiva en el tramo final. El Barça sufrió mucho en aquel partido, en el que los blancos fueron mejores en varios tramos de partido y rondaron la victoria, pero el gol de Luis Suárez acabó valiendo una Liga.

La recta final del Barça ha sido arrolladora

çEl título fue culé en el Vicente Calderón para completar una impresionante racha de 18 victorias, 1 empate y 1 derrota.