Pese al resultado final, la victoria en la Euroliga del Real Madrid tras superar a Olympiacos fue de todo menos un paseo. Sin ir más lejos, los helenos llegaron a ponerse arriba mediado el tercer cuarto, aunque los blancos reaccionaron y arrasaron a su rival en el tramo final.

Las claves de la victoria del Real Madrid:

Nocioni, la garra: Vino para aportar su experiencia, y en esta Final Four ha dado lo mejor de sí mismo. Reanimó al equipo en su peor momento, levantó al público, peleó bajo aros, defendió con fiereza y estuvo acertado en ataque. MVP merecido tanto por su partido en la final como por lo que hizo ante Fenerbahçe.

Los secundarios respondieron , el Madrid demostró que ante todo es un equipo

Spanoulis, mal: Había obsesión con el griego, más aún después de lo que le hizo el viernes al CSKA. Su partido fue nefasto, solo metió 3 puntos con gran desacierto en el tiro (1 de 5 en tiros, 1 de 4 en libres).

Pablo Laso se reivindica: Sus dos finales perdidas en Euoliga y caer ante el Barça en la ACB hizo que Pablo Laso estuviera contra las cuerdas la temporada pasada. Finalmente siguió, aunque con condicionantes. Laso se rehizo a ello y es el gran culpable de este Real Madrid alegre, ofensivo y, ahora, también sufridor. Tres finales seguidas y ésta última ganada avalan el impresionante trabajo de Laso.

Buenos secundarios: Maciulis fue determinante en el segundo cuarto, Rivers aportó mucho y bien y Carroll lideró la escapada definitiva en el tercer cuarto con su increíble racha anotadora. En este Madrid no solo aportan las grandes figuras.

Una gran defensa: Olympiacos se quedó en 59 puntos, lo que deja claro que este Real Madrid no es solo acierto en ataque. Los blancos ‘bajaron al barro’ ante su rival y defendieron con la misma intensidad o más que el equipo heleno.