Seguridad para el clásico
Dispositivo para el encuentro entre Real Madrid y Barcelona. CARLOS GÁMEZ KINDELÁN

El clásico con las medidas de seguridad más extremas de la historia. Así se presenta el Madrid-Barça del próximo sábado. Tras los atentados de París, la seguridad se ha convertido en la obsesión en eventos de gran tamaño y de mucha trascendencia mediática, como es el caso del clásico del fútbol español (sábado, 18.15 horas), que ya de por sí estaba declarado de alto riesgo.

La Comisión Antiviolencia celebrará esta tarde una reunión especial para estudiar las medidas de seguridad y el jueves se fijará el dispositivo concreto y las medidas especiales que podrían efectuarse tras la reunión de todas las partes, representantes de los dos clubes incluidos.

La previsión es que se duplique el número de efectivos de un partido de alto riesgo 'normal'

Lo que está confirmado es que la Delegación del Gobierno de Madrid coordinará un dispositivo de seguridad sin precedentes previsto para el encuentro, que, por otro lado, no corre riesgo de suspensión, según informa Interior. El dispositivo, de nivel 4, según confirma Cristina Cifuentes a 20minutos, estará formado por efectivos de Policía Nacional y Municipal, servicios sanitarios y asistenciales. Un dispositivo que también incluirá representantes de seguridad del Real Madrid.

El despliegue policial estará integrado por efectivos de Policía Nacional de las Unidades de Intervención Policial (antidisturbios), caballerías, motos y un helicóptero; agentes de Policía Municipal, trabajadores de seguridad del estadio y personal de Cruz Roja, Samur y Protección Civil, con ambulancias.

Oficialmente, no hay cifras en cuanto al número de efectivos que velarán por la seguridad en el clásico, pero se prevé que sean excepcionales. En el último partido declarado de alto riesgo en el Bernabéu, el Madrid-Juventus de Champions, unos 1.600 agentes velaron por la seguridad de los aficionados. Se espera que esa cifra pueda incluso duplicarse de cara al partido de este sábado.

Objetivo, blindar el Bernabéu

El operativo se activará desde primera hora de la tarde, coincidiendo con la llegada de los aficionados, y con especial vigilancia de los lugares de reunión y concentración de los seguidores de ambos conjuntos.

Policía y Real Madrid piden a los aficionados que acudan al Bernabéu con mucha antelación

El objetivo del plan de seguridad es blindar el Santiago Bernabéu, convertirlo en un búnker. El sábado, día del partido, se dispondrán tres anillos de seguridad para cachear minuciosamente, uno por uno, a cada asistente.

Tal y como explicó de manera explícita el lunes la delegada del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa, "habrá que examinar hasta los bocadillos". Los efectivos desplegados vigilarán el acceso al estadio para evitar la introducción de objetos cuya tenencia, exhibición o consumo, prohíba expresamente la Ley del Deporte. En este sentido, Policía y Real Madrid piden a los aficionados que acudan al Bernabéu con mucha antelación. Los seguidores del equipo azulgrana serán acomodados en sectores opuestos a los ocupados por los aficionados del Real Madrid.

Además, en todas las puertas de acceso se colocarán detectores de metales, incluido el palco de autoridades.