Lluvia
La moto de Thomas Luthi, cubierta bajo la lluvia en Silverstone. EFE

El Gran Premio de Gran Bretaña de MotoGP se suspendió este domingo debido a las malas condiciones de la pista a causa de la lluvia caída durante todo el fin de semana. Fueron los pilotos de la categoría reina los que asumieron la decisión de la suspensión. Todos menos uno, el australiano Jack Miller, se mostraron a favor de la suspensión.

Jorge Lorenzo dijo que la decisión fue prácticamente unánime. El piloto mallorquín no dudó en apuntar al mal drenaje de la pista como la causa de la suspensión, "porque tampoco ha caído el diluvio universal". Lorenzo señaló que la bajada de las temperaturas también fue decisiva para tomar la decisión.

Por su parte, Marc Márquez admitió que en la decisión pesó "lo que pasó ayer (sábado)", en referencia al grave accidente de Tito Rabat. "La seguridad va por delante y hemos valorado pros y contra y hemos decidido tomar esta decisión", señaló el campeón del mundo. "Podía haber menos agua, pero quién te asegura que no iba a volver a llover", se preguntó Márquez. "Hemos hecho lo correcto, tenemos un compañero en el hospital", añadió, para concluir diciendo que había sido una jornada difícil para todos: "Para los pilotos es difícil estar desde las 9:00 con el chip de carrera. Estás sentado, pero desgasta".

Además, la organización ofreció una rueda de prensa en la que confirmaron que el problema no fue tanto la lluvia, habitual por otro lado en Inglaterra, sino el mal drenaje de un asfalto que se estrenó el pasado mes de febrero. Los organizadores anunciaron una investigación, que durará seis semanas, para dirimir qué es lo que ha fallado, aunque Franco Uncini, responsable de seguridad de la Federación Internacional, aseguró que de cara al año que viene se volverá a reasfaltar.