«Si se le quita la victoria a Riis, habría que anular también todos los triunfos (del Tour) entre 1992 y 1999».  Así, indirectamente, el ex ciclista suizo Rolf Jaermann (Arbon, 1966) denunció ayer en la revista Sport Bild que Miguel Induráin también ganó el Tour con la ayuda del dopaje. El navarro logró cinco victorias entre 1991 y 1995.

Jaermann, que en su palmarés tiene dos Amstel Gold Race (1993 y 1998) o una Tirreno-Adriático (1998), reconoció en 1999, cuando se retiró, el consumo de EPO entre 1993 y 1998. Para el ex corredor de Ariostea, MG y Casino, entre otros, habría que descalificar a los veinte primeros de cada edición de la carrera francesa.

El suizo no es el primero en señalar al pentacampeón navarro. El francés Thomas Davy, ex corredor del equipo Banesto, denunció que existió dopaje generalizado en el equipo en 1995 y 1996. Davy, positivo por efedrina durante la Vuelta a Aragón de 1996, lo afirmó cuando declaró como testigo en un juicio contra el dopaje.