Scott Auld tras el accidente
El fuerte impacto hizo que Auld saliera volando y quedará así de magullado. Twitter @SAuldCycling

El ciclista británico Scott Auld no olvidará su última estancia en España. El miembro del equipo Riblle Pro Racing sufrió un espeluznante atropello que le hizo caer por un barranco y también le hizo temer por su vida.

Auld se entrenaba cerca de Benidorm cuando rozó la muerte: "Estábamos rodando uno al lado del otro en una curva en bajada de izquierdas, a unos 50-55 km/h”, recuerda en declaraciones a Norhern Echo.

Según sus declaraciones, “una furgoneta venía en la otra dirección, con uno o dos metros dentro de nuestro lado de la carretera. Lo vi venir tan claro como el agua. Frenamos y por un momento pensé 'estamos perdidos'. Iba el segundo y el retrovisor chocó con el brazo de mi amigo. Se rompió por completo. Cuando giré cortó mi rueda trasera y volé sobre mi amigo”.

El fuerte impacto le hizo salir volando: “Lo último que recuerdo fue volar hacia una señal y pensar 'esto realmente me va a doler'. Choqué con la señal y, al estar en España, donde las colinas son muy grandes, caí de costado y aterricé sobre rocas".

Auld fue encontrado por un compañero que iba más retrasado porque poco antes se le había salido la cadena: “Miró por encima del barranco y me vio acostado boca abajo en un charco de sangre. Me despertó y finalmente me sacaron en una ambulancia y me llevaron al hospital de Benidorm. En ese momento, porque estaba lleno de adrenalina, no pensé que fuera tan malo. Pero luego, alrededor de nueve personas vinieron y se pararon a mi alrededor y pensé "Oooh, debo estar bastante golpeado".

A pesar de este terrible accidente, y de seguir padeciendo las secuelas del golpe, Auld aseguró que está deseando subirse de nuevo a su bicicleta: "Tengo el brazo escayolado, pero no me duele. Lo que más me molesta es la vista, no puedo ver nada. Me he fijado el objetivo de volver a entrenar pronto, quiero volver a entrenar lo antes posible, no quiero perderme mucho tiempo por un accidente estúpido como este ".

Auld lamenta que “la gente a veces simplemente nos ve como ciclistas, pero somos más que eso. Tengo una familia. Dios no lo quiera, si hubiera sido peor, mi familia hubiera estado sin mí. Los conductores a veces no lo ven”.

También confiesa que “no pude haber hecho nada para evitarlo, podría suceder mientras caminas por la calle”. Es por ello que no cree que la mala experiencia le vaya a pasar factura en el futuro: “Puede que vaya un poco más alerta, pero espero que no me afecte de manera negativa", aseguró.