En el Real Madrid están eufóricos y convencidos de que van ganar la Liga. Cicinho, también.

El brasileño, tras meses lesionado, volvió a la titularidad el pasado domingo en San Mamés.

El jugador blanco, además, es un enamorado de los tatuajes, al igual que Beckham, al que ha defendido recientemente.

El brasileño tiene ocho tatuajes en total, pero sólo ha enseñado cuatro: los otros no se pueden mostrar en público.