Jackson Martínez
El exjugador del Atlético de Madrid, Jackson Martínez, vestido con la camiseta de su nuevo equipo el Guangzhou Evergrande chino. EUROPA PRESS

El fútbol chino ya tiene, a golpe de talonario, un lugar destacado en el mundo del deporte rey.

Los equipos chinos han revolucionado el mercado mundial de fichajes al invertir cerca de 350 millones de euros en contrataciones en el pasado periodo invernal, más incluso que la poderosa Premier League inglesa, que casi siempre ocupa el primer puesto del ránking y que este año alcanzó la cifra nada despreciable de 254 millones.

Un fútbol en continuo crecimiento que ya no es un cementerio de elefantes o, lo que es lo mismo, busca materia prima joven para atraer a anunciantes, televisiones y público a sus estados. Por ello, a la Super League ha pasado de ser un paraíso de los jubilados —Anelka o Drogba, que buscaban allí la retirada— a ser nido de jugadores aún con mucho valor en el mercado y en plenitud de facultades, como Gervinho, Paulinho o Lavezzi. Incluso el sueldo de algunas de sus estrellas ya están a la altura de otras mundiales del fútbol europeo como Cristiano o Messi.

Así, y tras romper todos los récords en el pasado mercado invernal, cuatro de los cinco fichajes más caros que se produjeron en el mercado de invierno fueron realizados por equipos chinos. Un ránking, que en sus primeras tres posiciones quedó así, lo que da buena muestra de lo que manda este mercado: 50 millones del Jiansu Suning al Shakhtar Donetsk por Alex Teixeira; 42 millones del Guangzhou Evergrande al Atlético de Madrid por Jackson Martínez; 28 del Jiansu al Chelsea por Ramires. De más dinero podríamos hablar si el Zenit hubiera aceptado los 91 millones de euros que le ofrecía el Shanghai Shenghua por el brasileño Hulk.

4 de los 5 fichajes más caros del mercado de invierno fueron realizados por equipos chinos

Además del buen estado de su economía, el meteórico ascenso del fútbol chino puede entenderse en la firma de la Superliga de un contrato millonario con la compañía China Sports Media, que ha pagado 1.150 millones de euros (30 veces más de lo que se percibía en este sentido anteriormente) para emitir los partidos de liga durante las próximas cinco temporadas.

Además, el fútbol en Cina se está popularizando ya desde la base con acciones desde el Gobierno, que ha implantado el fútbol como deporte en las escuelas.

Un salto de calidad que se nota también en los estadios, que han pasado de estar vacíos a poblarse con más de 50.000 espectadores cada fin de semana.

No solo es una amenaza

Las fortunas chinas no solo potencian el fútbol de su país. También invierten en las ligas extranjeras.

Es el caso de Wang Jianlin, uno de los hombres más ricos de China, a través del grupo Wanda invirtió 45 millones en hacerse con el 20% de las acciones del Atlético de Madrid además de otros 15 para la creación de una escuela de fútbol. Además, Wanda aumentó su presencia en el deporte internacional con el patrocinio a la FIFA.

A su vez, la empresa china de juguetes electrónicos Rastar Group se ha convertido en el máximo accionista del RCD Espanyol, mientras que el fondo de inversión chino CMC ha pagado casi 400 millones de euros por el 13% de las acciones del Manchester City. Además, la multinacional china Ledman patrocinará la segunda división portuguesa.

Las acciones no se quedan en participaciones en los equipos. También en acuerdos y patrocinios. El pasado septiembre, la marca china de móviles OPPO se convirtió en patrocinadora del FC Barcelona. Más llamativa es la publicidad en las camisetas, una tendencia que ya empezó en pasadas temporadas y que este año continúa en las mangas del Atlético (los móviles chinos Huawei) o en el pecho de las sudaderas del Rayo Vallecano y la Real Sociedad.

Con esta creciente conexión entre empresas chinas y clubes españoles, no es de extrañar una situación como la del pasado verano, en la que Real Madrid, Atlético, Valencia (presidido actualmente por un magnate singapurense de origen chino, Peter Lim) y los citados Rayo y Real Sociedad hicieron giras allí. En la suya, el Real Madrid, un equipo que ya ha abierto escuelas de fútbol en China, puso en marcha la primera tienda virtual de un equipo español en el gigante del comercio electrónico chino Alibaba, y además fichó para sus divisiones juveniles a un chino, Lin Liangming, que muestra buenas maneras con los blancos.