Silva y Villa celebran el gol del Valencia
Silva y Villa celebran el gol del Valencia. Gerry Penny/EFE

El Valencia parece empeñado en llegar a su tercera final de la Champions en el siglo XXI después de las fallidas de París (2000) y Milán (2001).

Los de Mestalla tutearon al temido Chelsea en los cuartos de final de la Champions y lograron un gran resultado (1-1) para la vuelta en casa la semana que viene.

El Valencia empezó a estirarse gracias a la conexión Silva-Villa

El equipo de Quique Sánchez fue de más a menos después los sustos iniciales de los marfileños Drogba, que no llegó por milímetros a un centro de Ashley Cole, y Kalou, que estrelló su remate en el larguero de Cañizares.

Poco a poco, el Valencia empezó a estirarse gracias a la conexión Villa-Silva, que últimamente tiene continuidad en la selección.

Un pase del canario habilitó al asturiano en la izquierda para que estrellara su lanzamiento en el lateral de la red.

Los valencianistas comenzaban a ganarse el respeto inglés al tiempo David Silva estuvo a punto de hacer el primero si logra conectar un disparo desviado de Joaquín.

Pero a la segunda no falló. El canario se arrogó con toda naturalidad un rol deberá ir asumiendo: el de líder. Porque David Silva, de 21 años, es un jugador distinto. Moldeado al estilo Iniesta. Con personalidad y desparpajo.

Curtido en temporadas anteriores en el Eibar (2004/05) y el Celta (2005/06), Silva, como ya hizo ante el Milán en San Siro en octavos final logrando el tanto del empate (2-2), desafío a un equipo formado golpe de talonario con un tremendo zapatazo desde fuera del área que se coló por la escuadra izquierda de Cech.

Con el 0-1, el Valencia ganó aún más en confianza y se fue al descanso dando la sensación de tener todo bajo control.

Sufrimiento

A la vuelta de vestuarios, el Chelsea salió a apretar desde el principio consciente de su superioridad física.

Con sólo siete minutos transcurridos de la segunda parte, una fallo de Ayala y Cañizares propició el empate de Drogba, que ya lleva esta temporada 24 goles entre la Champions y la Premier.

Tras el gol del empate del Chelsea, al Valencia le tocó sufrir

 

El empate fue una losa demasiado pesada. El Valencia se recluyó en su área a dejar pasar los minutos. Para colmo de males se lesionó Vicente, que reapareció de su enésima lesión ante el Espanyol el pasado sábdo y continúa con su particular calvario.

Era el minuto 57 y de ahí al final tocó sufrir. Menos mal que Miguel salvó bajo palos una chilena de Shevchenko después de un error de Cañizares en un centro al área.