Kepa Arrizabalaga ya es ex jugador del Athletic de Bilbao. En la tarde del martes viajó a Madrid como escala antes de poner rumbo a Londres. En la capital española debía depositar su cláusula de 80 millones de euros, de la que se hace cargo el Chelsea, en la sede de la Liga para poder desvincularse del club vasco y emprender nueva aventura en Inglaterra, algo que sus abogados han hecho en la mañana de este miércoles.

El Athletic ha publicado una carta en la que agredece a Kepa los servicios prestados y pone de manifiesto la buena salud de la filosofía del club a lo largo de los años, formando y recuperando a jugadores con un modelo de club que califican de "único":

"La citada certificación señala que el jugador ha manifestado su voluntad de extinguir y resolver unilateralmente la relación que le unía desde la temporada 2004/05 y que se ha depositado el importe de la indemnización establecida en el contrato. El Athletic agradece al jugador su aportación durante el tiempo que ha permanecido en nuestro Club", dice la carta.

"El Athletic Club seguirá trabajando para que formar parte de su primer equipo siga siendo la máxima aspiración personal y profesional de todos y cada uno de los jugadores y jugadoras, representantes de un proyecto y filosofía deportiva únicos".

Así llegaba el martes a Madrid

El portero de 23 años abandona así la que ha sido su casa durante catorce años. Este invierno ya estuvo cerca de hacerlo, cuando sonó para reforzar la portería del Real Madrid, incluso se llegó a decir que pasó el reconocimiento médico. Pero finalmente Zinedine Zidane descartó su fichaje, a pesar de que el jugador terminaba contrato en junio 2018, y decidió renovar por siete temporadas con un aumento de la cláusula hasta los 80 'kilos'.

Con su fichaje se abre la vía para qué Thibaut Courtois fiche por el Real Madrid. El belga ha forzado para qué así fuese y la única condición del club londinense para dejarle salir, era tener atado a su sustituto. Tras el intento fallido por Jordan Pickford, portero del Everton, que ha cuajado un gran Mundial, Alisson, que fichó por el Liverpool e incluso Pepe Reina con la total aprobación de Maurizio Sarri, el Chelsea ha visto cómo el tiempo se le echaba encima y en los dos últimos días, Roman Abramovich ha tenido que trabajar a destajo.