Las imágenes tomadas por las cámaras de seguridad del estadio del Catania podrían aportar nuevos datos a la investigación abierta a raíz de los incientes del Catania-Palermo del pasado viernes, que se saldaron con la muerte del policía Filippo Raciti.

El diario Marca recoge las declaraciones de Mariano Julio Izco, defensa argentino del Catania, que estuvo presente en el partido.

El futbolista, que estaba en el banquillo, comenta que "vi cómo tiraban bengalas y gases lacrimógenos, me dolían los ojos y sentía fuertes picores en la garganta". Pero nadie pensaba que los hechos fueran a alcanzar las dimensiones: "Me enteré de que había un muerto cuando llegué a casa", apunta, mientras destaca que "la ciudad está muerta desde que se conoció el suceso".

"Conozco de vista a los ultras y con nosotros son perfectos, siempre recibimos su apoyo durante los partidos", declara Izco, quien asegura que sabían que habría pique entre las aficiones de ambos equipos, "pero nunca en la proporción de lo ocurrido".

"Creo que ya no jugaremos en nuestro campo, y eso nos afecta mucho y nos mina la moral. Ahora ya casi nada importa, esto es muy fuerte. Sólo queremos que pase el tiempo", concluyó el argentino.