La selección catalana de fútbol sala ha ganado (5-3) a una selección no oficial de España en el partido inaugural de la Copa del Mundo organizado en Siberia Oriental por la Asociación Mundial de Futbol Sala (AMFS), en un encuentro no exento de polémica y que ha tenido su repercusión política con Josep-Lluis Carod Rvoira por medio.

La organización se equivocó y puso el 'God save the Queen' inglés en lugar del himno español
El partido
comenzó de manera surrealista ya que los jugadores españoles pertenecientes a la Asociación Nacional Independiente de Futbol Sala se negaron a jugar después de que tras interpretar 'Els Segadors' en honor a la selección catalana sonara el 'God save the Queen' inglés en lugar del himno español.

Un cuarto de hora después, la organización de este torneo no reconocido por la FIFA, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ni la Federación Catalana de Fútbol, puso el himno español por la megafonia del pabellón '50 años de la victoria' de Yakutia, en Siberia Oriental (Rusia).

Los españoles a quien la RFEF no le reconoce "ningún derecho para representar a España" por lo que no pueden utilizar ni el himno ni la bandera española, según 'El Mundo' citando fuentes del Consejo Superior de Deportes (CSD), se adelantaron en el marcador por 1-3 pero acabaron perdiedo por 5-3 con los cinco goles catalanes marcados por el mismo jugador, Xavier Sánchez.

Insultan a Carod

El PP pidió a José Luis Rodríguez Zapatero que hiciera lo posible para que el partido no se jugara en Siberia
Los ecos del partido entre las selecciones de Catalunya y España han llegado hasta los corrillos políticos donde el portavoz de Deportes en el Congreso, Francisco Antonio González, calificó de "payaso" al vicepresidente de la Generalitat, Josep-Lluis Carod-Rovira quien avaló el partido entre ambos combinados que no son representativos del verdadero nivel de cada selección.

"El señor Carod-Rovira es una clown que nos hace reir a todos con sus declaraciones pero no puede jugar con sentimientos ni con legalidades", afirmó el portavoz popular.

González pidió a Jose Luis Rodríguez Zapatero que tomara "las medidas que sean necesarias" para que no se celebrara el partido ya que, a su juicio, supondría "un acto ilegal" ya que los jugadores que defendían a España en ese torneo oficioso "no tienen el consentimiento para que representen a España y utilicen sus símbolos".

El partido finalmente se jugó y acabó con victoria de Catalunya y la euforia de los catalanes cuyo entrenador, Juan Antonio Fernández, afirmó que "hemos jugado, hemos ganado y hemos demostrado que nos podemos enfrentar a España en un partido oficial con total normalidad".