Carlos Sainz
Carlos Sainz, durante el GP de Francia de Fórmula 1. EFE

La situación de McLaren es radicalmente distinta a la de hace un año. En el GP de Austria, novena carrera de la temporada, el equipo de Woking llega con muy buenas sensaciones tras el resultado de Francia, en el que Carlos Sainz fue 6º y Lando Norris, 9º pese a un problema hidráulico.

Es precisamente la fiabilidad la que ha hecho que el equipo elija la cita en el Red Bull Ring como la propicia para sacrificar y cambiar el motor para evitar una avería. El motor Renault se ha presentado como una de las grandes mejoras de McLaren para esta temporada, por lo que no quieren que un fallo mecánico les haga caer de la buena línea mostrada en las últimas carreras. Eso implicará, en función de las piezas que sustituyan, que saldrá al fondo de la parrilla.

Sainz montará una especificación que ya le dio buen resultado en el GP de España, en términos de rendimiento, si bien está previsto que la gran evolución llegue después del parón veraniego, posiblemente para el GP de Italia.

Carlos Sainz ocupa la 7ª posición de la clasificación general con 26 puntos, 11 menos que el piloto de Red Bull Pierre Gasly y 7 más que Kimi Räikkönen (Alfa Romeo).