Carlos Sainz
La rotura de Carlos Sainz en el GP de Australia. F1

El debut de Carlos Sainz con McLaren no pudo ser peor. El madrileño, que ya salió a la carrera en una pobre 18ª posición tras una mala clasificación, dijo adiós al GP de Australia en la vuelta 11, en el arranque de la campaña 2019 de Fórmula 1.

El motivo fue lo que más temen los pilotos: una rotura total de su motor. Sainz estaba intentando remontar desde la 14ª plaza, cuando empezó a humear la trasera de su McLaren. Al grito de "No power", fue parando poco a poco hasta que lo dejó aparcado, mientras las llamas salían por debajo del alerón trasero.

El motor Renault del MCL34 dijo adiós y es un serio problema, no sólo por el abandono, sino por lo que supone para el resto de la campaña. La normativa establece que se pueden usar sólo tres motores completos por temporada, con lo que la rotura total de uno en la primera de 21 carreras es ya un contratiempo importante.

Tras la carrera, que ganó Valtteri Bottas, Sainz achacó a la mala suerte todo lo que le ha pasado este fin de semana. "Los puntos eran posibles después de esa salida", se lamentaba. "Estábamos remontando, haciendo la carrera que se me había pedido... Pero esto es Fórmula 1. Todos los problemas que podía tener, me han tocado a mí hoy. Ojalá esta sea toda la mala suerte de la temporada", decía algo decepcionado.

Cyril Abiteboul, máximo responsable de Renault, explicó después de la carrera que el problema vino del MGU-K, por unas vibraciones.