Carlos Moyá
El capitán del equipo español de Copa Davis Carlos Moyá. GTRES

No es fácil estrenarse como capitán de la Davis y encajar una derrota a las primeras de cambio. Le acaba de pasar a Carlos Moyá, que cayó con el equipo español ante Alemania y ahora tendrá que luchar por la permanencia (del 12 al 14 de septiembre). Sin embargo, el balear afronta la próxima eliminatoria con optimismo y con una máxima: "La derrota no entra en mi vocabulario". Hasta que ese fin de semana de verano, Moyá se embarca en otros proyectos, como ser la imagen del método Evolution, "un sistema de aprendizaje para acercar el tenis a todo el mundo".

¿Cómo vivió la primera experiencia como capitán de la Davis?
Con nervios, mucha tensión. Una bonita experiencia, una semana en la que disfruté y me divertí con los chicos. Fue una lástima, porque muchos puntos igualados podían haber caído de nuestro lado y cayeron del lado alemán.

¿Sufre más dentro o fuera de la pista?
Es distinto. Uno, cuando está dentro, tiene la capacidad de tomar decisiones. Fuera, no tienes esa opción, porque sientes que no puedes hacer nada. Por eso se sufre más desde fuera.

¿Qué diferencias hay entre ser entrenador y jugador?
Muchas. Antes llegaba, entrenaba, jugaba mi partido... Ahora mi trabajo es gestionar, no solo a los jugadores, sino a todos los que formamos el equipo.

Me afectó la derrota, pero sobre todo me supo mal por los jugadores

¿Se quedó tocado tras la derrota ante Alemania?
Claro que afecta la derrota, porque siempre quieres ganar, pero sobre todo me sabe mal por los jugadores.

¿España se ha malacostumbrado a ganar siempre?
Sí. Esto no funciona con ir con un pasaporte o un chándal donde ponga España y ya ganas automáticamente. Las victorias hay que currárselas, fuimos con un equipo que lo intentó todo pero el rival también juega y, en este caso, lo hizo muy bien.

¿El equipo se hace con lo que quiere o con lo que se tiene?
Fueron muchas menos bajas de lo que la gente piensa. Cierto es que cuando hablamos de Rafa (Nadal) o de Ferrer, que están un peldaño por encima de los demás, afecta mucho más su asusencia. Cuando ellos están bien, no importa en qué superficies juegues porque sabes que siempre lo hacen bien. A partir de ahí, el equipo no lo hago mirando al ránking, sino las características de cada uno y el momento actual de forma, y es en lo que yo me baso.

¿Entiende más a los jugadores o al calendario?
A los jugadores, totalmente. Hasta hace nada yo he jugado con ellos, he estado en esa parte y entiendo sus quejas.

Entonces, ¿qué habría que cambiar?
El formato, y ya se está trabajando en ello. Los mejores siempre tienen que jugar en la Davis.

Nadal ha asegurado su presencia en la lucha por la permanencia. ¿Le alivia?
Es un seguro de vida. Aunque hay que jugarlo todo, prácticamente Nadal te da dos de los tres puntos que necesitas.

¿Dejar el cargo si se desciende? Yo prefiero pensar que vamos a ganar esa eliminatoria

Nadal, Ferrer... Es amigo de los jugadores que ahora entrena. ¿Ha cambiado la relación?
No. La relación es igual y conmigo no van a tener ningún problema. Vengan o no vengan a la Davis, yo los voy a entender perfectamente.

¿Y cómo se le da órdenes a uno colega?
No creo que haya que mandar tanto. No son chicos de 17 años en proceso de formación; son hombres de 27, 30 o 33 años que tienen su vida hecha. Creo mucho más en el diálogo y, con argumentos, intento proponerles cosas y que ellos elijan lo que hacer.

Su apoyo Albert Costa deja el equipo de Davis...
Es algo que aún tenemos que hablar con él, porque faltan meses para la eliminatoria de Copa Davis. Es muy querido por todos y a mi me encantaría que estuviera conmigo. Pero sí, está un poco en el aire.

Si no se logra la permanencia, ¿dejará el cargo?
Yo prefiero pensar que vamos a ganar esa eliminatoria. Si no se consigue, pues ya se hablará todo. La derrota no entra en mi vocabulario.

¿Tiene el tenis un problema de base?
Algo. Sobre todo en los métodos de entrenamiento que reciben los chavales desde pequeños. Creo que se pierde información por el camino.

¿Mi tenista ideal? Cabeza: Nadal; saque: Karlovic; revés: Djokovic; derecha: Federer; volea: Stepanek; piernas: Ferrer

¿Le está comiendo el pádel terreno al tenis?
Puede ser. La clave del pádel es que es un deporte fácil de aprender. Si nunca has hecho deporte y empiezas a practicarlo, te puedes divertir a las dos semanas. Es un proceso mucho más acelerado que el del tenis, con lo que la motivación siempre será mayor también.

Los tenistas cada vez más alargan su vida deportiva. ¿Se preparan mejor o es que no surgen nuevos talentos?
Existen las dos vertientes. Una, que las nuevas generaciones no son tan brillantes y otra, que cada vez los deportistas están más preparados. Pero creo que es pronto para decantarse por alguna.

Fabrique al tenista ideal...
Cabeza: Nadal; saque: Karlovic; revés: Djokovic; derecha: Federer; volea: Stepanek; piernas: Ferrer.

Para un tenista, ¿qué es lo máximo?
Ser el número uno.

¿Qué manías tiene?
Mi única manía es tener controlado lo que está en mi mano. No me gusta dejar nada al azar.

Quiero que mis hijos sean deportistas pero que, sobre todo, disfruten de lo que hagan

¿Le gustaría que sus hijos se dedicaran al tenis?
Yo quiero que sean deportistas pero que, sobre todo, disfruten de lo que hagan.

¿Cree que hay mucha crispación en deportes como el fútbol?
Creo que nos lo tomamos demasiado en serio y hay que rebajar esa tensión.

¿Qué valores debe tener un deportista?
Muchos de los valores que tienes en el deporte te ayudan también en la vida, como el espíritu de superación, que crea una cultura del esfuerzo que te puede servir luego en tu día a día. El juego en equipo, el respeto hacia tus compañeros.

BIO: Carlos Moyá (Palma de Mallorca, 27 de agosto de 1976) es un extenista español y capitán del equipo español de Copa Davis desde 2014. Durante su carrera fue número 1 del mundo de la ATP en 1999. Ganó el Roland Garros de 1998 y fue finalista en otro grand slam, el Abierto de Australia 1997 y en el Torneo de Maestros de 1998. Como internacional, formó parte del equipo de la segunda Copa Davis lograda por España, logrando el punto de la victoria en la final. Está casado con la actriz Carolina Cerezuela, con la que tiene dos hijos.