Podio de la Bicicleta Vasca 2008.
El podio de la Bicicleta Vasca 2008: Eros Capecchi (centro), Igor Antón (izda) y Adrián Palomares (dcha) (EFE). EFE

El italiano Eros Capecchi, del Saunier Duval-Scott, se adjudicó la general final de la Euskal Bizikleta 2008, una carrera que no vencía un corredor extranjero desde que lo hiciese su compatriota Stefano della Santa en 1995. La Euskal, como era previsible, se decidió en la tercera y última etapa, la jornada que, sí o sí, homenajea a la antigua Subida a Arrate con un final en este pueblo tras el paso por el exigente Usartza.

A la última etapa llegaba líder Julián Sánchez Pimienta, ciclista extremeño del Contentpolis-Murcia que prolongó, otra carrera más, la combatividad de una formación indignada por no haber recibido una invitación para correr la Vuelta a España. Sánchez Pimienta se benefició en Bakio, meta de la primera etapa, de una sanción de 10 segundos que dejó al ganador, Dani Moreno (Caisse d'Epargne), sin jersey azul de líder. Pero Moreno, que hace cuatro meses no tenía equipo, sí mantuvo su victoria en la etapa. La sanción aupó a Sánchez Pimienta, que fue segundo en un reducido grupo que llegó a meta. Y entre ellos, claro, los dos protagonistas de la etapa de hoy: el escalador Igor Antón (Euskaltel-Euskadi) y el italiano Eros Capecchi, muy activos en el exigente puerto de Sollube.

Sánchez Pimienta se deja ver

Antes, el sábado, el Euskaltel-Euskadi logró una victoria parcial gracias a su llegador Koldo Fernández de Larrea. El velocista vitoriano fue el más rápido en Agurain, meta de la segunda etapa, y tranquilizó a la formación naranja, para la que la Bicicleta Vasca es uno de sus tres grandes objetivos de la temporada, junto a la Vuelta al País Vasco y el Tour de Francia. Fernández de Larrea, por cierto, se está ganando un prestigio dentro del pelotón a base de victorias. Sánchez Pimienta seguía líder.

Igor Antón, en la última ascensión de la tercera etapa de la Bicicleta Vasca 2008 (EFE). Y llegaba el tercer y último día -la Bicicleta Vasca ha optado por reducir su número de etapas de cinco a tres, adaptándose a estos tiempos de vacas flacas en el ciclismo-, donde Sánchez Pimienta partía como el primero en la general. El primero en moverse fue Gentili (Acqua & Sapone). Pero en la ascensión final a Arrate, con las rampas de hasta el 13% de Usartza por el medio, demarró Antón con muchísima fuerza y se marchó en solitario. Por detrás, reaccionaron Capecchi y Gianpaolo Caruso (Ceramica Flaminia). Tres hombres metidos en la general. Entre ellos estaba la etapa y la general.

La renta de diez segundos que logró el prometedor Antón se esfumó en apenas un kilómetro de bajada y falso llano en el que el espigado Capecchi, moviendo un desarrollo muy alto, neutralizó a Antón y le dejó atrás. El derbi ciclista del norte plasmado en las carreteras: Euskaltel contra Saunier Duval-Scott. Capecchi, el ciclista más joven de la plantilla de Saunier Duval (21 años) logró llegar en solitario y estrenar su palmarés como profesional tras tres temporadas en la élite, ya que pasó directamente desde la categoría junior al profesionalismo. Mientras, Antón, que por fin comienza a olvidar los problemas físicos que sufrió tras la París-Niza, llegaba a siete segundos.

Hablan los protagonistas

"Estoy contentísimo, ha sido una victoria increíble. Sabía que estaba bien, pero Igor Antón ha atacado con mucha fuerza a falta de dos kilómetros para la cima. Mi director Matxin me ha dirigido muy bien desde el coche y me ha dicho que estuviera tranquilo, que aún quedaba mucha subida. Me he marchado en su persecución con Caruso y la rueda de éste me ha sido de gran ayuda. A falta de 500 metros para coronar me he lanzado a tope y en el descenso he cazado a Antón. Aunque iba muerto, sabía que ese era el momento para dejarle y he seguido a tope", explicaba un Capecchi que dedicaba la victoria a su abuelo Espartero, fallecido hace tres años y culpable de su pasión por la bicicleta.

"Estoy muy fastidiado por el gran trabajo que ha hecho el equipo durante toda la Euskal Bizikleta -señalaba Igor Antón-. Los compañeros se han volcado para que no me faltase de nada y hemos llegado a la subida a Arrate en una situación inmejorable. He tenido muy buenas sensaciones durante todo el día y de cara a la última ascensión estaba muy motivado. He atacado convencido de que iba a abrir hueco y así ha sido, pero luego me ha rematado Capecchi. Estaba tan fatigado que no he podido seguirle ni cuesta abajo, ha sido una lástima, de verdad. Muy pocas veces se dan estas situaciones en las que tienes posibilidades reales de vencer, así que hay que aprovecharlas...".