Cani
Cani, en rueda de prensa (Efe/Javier Cebollada) Efe

Cani recordó que en los dos últimos años, en los que sus representantes han mantenido diferentes negociaciones, "todas han sido negativas y veía que no querían que me quedase".  

No obstante, el canterano reconoció que para los aficionados lo que va a quedar es que "me voy del Real Zaragoza", aunque añadió que "los que me quieran creer me van a creer".

El jugador de Torrero tuvo palabras de reconocimiento para los seguidores zaragocistas, que han apoyado cuando "las cosas han ido mejor o peor", y agradeció a Pedro Herrera y Miguel Pardeza, secretario técnico y director deportivo del conjunto maño, su confianza, ya que "de ser por ellos estaría renovado".

Cani recordó que a sus representantes les había dado la orden de que el equipo que quisiera negociar su contratación tenía que ponerse de acuerdo con el Real Zaragoza y que cuando se reunió con José Manuel Llaneza, consejero delegado del Villarreal, era porque ambos clubes ya habían llegado a un trato.

Duras palabras hacia la Junta

Se mostró sorprendido por las palabras de uno de los nuevos propietarios del equipo aragonés, Agapito Iglesias, de no haberles esperado porque "nunca he hablado con él".

También contestó a las palabras de Alfonso Soláns, que le acusó de querer progresar deportiva y económicamente. "Si vuelve a ser presidente le diría que si hay un jugador que no quiere progresar que no lo tenga".

Al respecto de un posible minusvaloración en la negociación por tratarse de un jugador de la cantera, Cani reconoció que "esa sensación la tengo" y añadió que "no sólo en mi caso, sino los que siguen estando están un poco menospreciados".