La vuelta de José Manuel Calderón por primera vez al Air Canadá Centre desde que el pasado 30 de enero fue traspasado por los Toronto Raptors a los Detroit Pistons sirvió para que viviese una noche "única" llena de grandes emociones y también acompañada de un triunfo y de anécdota final.

No lloré, pero estuve muy cerca de hacerloLa costumbre confundió al base extremeño y, a la hora de dirigirse a los vestuarios tras el partido, se dirigió al local de los Toronto Raptors en el que se cambió durante más de siete años.

El recibimiento no pudo ser más emotivo para Calderón. El público canadiense le brindó una gran ovación y el base, lejos de acusar la emoción del momento, brilló como en él es habitual. 19 puntos y 9 asistencias fueron los números del base en la victoria de los Pistons por 98-108.

Un "sentimiento extraño"

Al concluir el partido reconoció que fue un "sentimiento extraño" el tener que jugar de visitante en Toronto y que le tocó luchar durante toda la jornada con las emociones, pero especialmente cuando le mostraron el vídeo de agradecimiento a su trayectoria con el equipo, en un tiempo muerto del primer cuarto.

"Fue algo muy emotivo. No lloré, pero estuve muy cerca de hacerlo", admitió Calderón.

"Me han hecho sentir muy bien. Seguro, que será uno de los mejores momentos de mi carrera profesional", señaló.