Base de Unicaja Málaga y de la selección española de baloncesto, Carlos Cabezas (1,86 m) es de esos jugadores que pasan desapercibido pero que cuando su entrenador necesita su ayuda nunca falla.

Ocurrió en la final del Mundial de Japón. No tenía fácil papel en la lucha por el puesto más cotizado, el de base, para el que peleaba con Sergio Rodríguez como base suplente de Calderón.Carlos Cabezas. (J.PARÍS)

Después de un promedio de 9.4 minutos por partido, en la final en Saitama jugó 11, en los que su aportación fue muy importante para reforzar la fortaleza defensiva de los de Pepu ante los griegos.

El malagueño forma parte de los Juniors de Oro, con los que consiguió la victoria en el Mundial de Lisboa'99 y en el Europeo de Varna'98.

Su salto a la selección absoluta fue en 2001, y desde entonces ha sido y es un fijo de las concentraciones.

Siempre en Málaga

A nivel de clubes su carrera está íntimamente ligada al Unicaja, equipo con el que siempre ha jugado.

Con el conjunto andaluz Cabezas ha conseguido la Copa Korac en 2001, la Copa del Rey en 2005 y la Liga ACB 2005/06, todas al lado de Berni Rodríguez, compañero y amigo.

Las gracias y bromas del duo malagueño se dejan notar en las concetraciones de los chicos de oro.